Tu propio libro: un sueño hecho realidad

Parejo y Cañero Intermedio fijo

Escribir un libro, tener un hijo y plantar un árbol se han entendido tradicionalmente como los tres hitos más importantes en la vida de todo ser humano. Sin embargo, en la actualidad hay mucha más libertad para definir cuáles son nuestras prioridades. Si entre ellas está la siempre ardua tarea de escribir un libro, seguro que querrás convertirlo después en algo tangible que puedas conservar, regalar o vender. ¿Sabes cuáles son los pasos que debes seguir para lograr un resultado de calidad a la hora de imprimir libros? Te lo contamos todo a continuación.

Prepara el documento

Una vez que hayas terminado de escribir tu libro, conviene que pase por las manos (y los ojos) de un corrector profesional, pues dejará tu obra lista para la publicación. Si por motivos económicos o bien porque tu libro no vaya a salir de tu ámbito más cercano no vas a contar con un servicio de corrección, asegúrate al menos de pasar el corrector automático de Word.

Procura asimismo que la fuente elegida sea fácil de leer. Entre las recomendaciones más habituales, cabe destacar la Baskerville o la Garamond, en tamaño de 11 o 12 puntos si se trata de una obra en prosa al uso. La poesía o determinados tipos de obras, como los libros de recetas, pueden admitir un tamaño de fuente mayor. Word también pone muy fácil la creación de un índice y la numeración de páginas, otros dos aspectos que dotarán de un acabado más profesional a tu libro.

Finalmente, aunque puedes enviar a la imprenta un documento de Word, el PDF permite que la disposición de las páginas sea exactamente la que tú has elegido y, a la vez, evita problemas relacionados con las fuentes (si el sistema del destinatario no tuviera instalada la fuente que has elegido y recibe el Word, la cambiará por otra automáticamente y el resultado visual de tu libro será muy diferente). Por tanto, imprime tu libro en PDF, bien desde el propio Word (Guardar como > PDF), bien desde una impresora virtual.

Portada, encuadernación y otros aspectos

Tras seleccionar el tamaño que tendrá tu libro, deberás elegir la portada. Puedes utilizar servicios gratuitos en línea, como Canva, o bien una aplicación de edición de imágenes, como Adobe Photoshop o GIMP, su alternativa gratuita y de código abierto. Procura que las imágenes escogidas sean de tu propiedad o extraídas de un banco de imágenes. Asimismo, evita las estridencias.

Después tocará elegir la encuadernación, que podrá ser cosida o pegada; la tapa, dura o blanda, y si deseas imprimir una sobrecubierta o no.

Gestión del ISBN

Si deseas comercializar tu libro autopublicado, tendrás que llevar a cabo los trámites legales para hacerlo correctamente. Entre ellos, conviene registrar la propiedad intelectual de la obra, obtener el ISBN y el depósito legal. Para este último, debes dirigirte a la oficina del depósito legal de tu provincia. El ISBN, por su parte, es un código de 13 dígitos que asigna la Agencia del ISBN y tiene un coste variable en función de diversos factores.

Escribir un libro es algo que requiere tiempo, dedicación y esfuerzo. Por eso, cuando decidas ver tu libro materializado, hazlo con todas las garantías. Al fin y al cabo, ¡un sueño así lo merece!

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