Abierta una investigación por si se usan animales enfermos para piensos para pollos, vacas y cerdos de consumo humano

Hoy nos hacemos eco de una noticia que publica ABC de Sevilla y que es de especial relevancia para Osuna por varios motivos, entre ellos, la causa por la que precisamente se investiga y sobre todo por el futuro de decenas de trabajadores ursaonenses que no saben qué ocurrirá con esta investigación en su empresa.
Concretamente, ABC informa de que el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción 1 de Osuna investiga si empresas autorizadas para incinerar cadáveres de animales enfermos o no aptos para consumo humano han usado esa carne y sus productos para elaborar harinas cárnicas para piensos de animales de compañía (perros y gatos) o para obtener grasas con las que se hacen piensos para pollos, vacas y cerdos, introduciéndose así en la cadena alimentaria humana.
El Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona) de la Guardia Civil ha inspeccionado ya diversas plantas de procesamiento de subproductos cárnicos no destinados al consumo humano en Extremadura, Cataluña y Andalucía. El martes inspeccinó la empresa Dasy, ubicada en Osuna y perteneciente al grupo PGG, presidida por José María Gimeno, así como Pet Food, también del grupo PGG y situada en la población leridana de Ribera d’Ondara. Ayer miércoles la Guardia Civil inspeccionó Render Grasas, en Salteras, planta autorizada para el tratamiento de subproductos cárnicos.
La cadena de producción y distribución de alimentos y productos de origen animal genera una serie de subproductos que tradicionalmente han tenido una infinidad de usos, entre ellos piensos para animales de abasto y de compañía, cápsulas de gelatina, combustibles, productos de cosmética, cebos para la pesca deportiva… Esos subproductos son llamados Sandach (Subproductos de Origen Animal No destinados a Consumo Humano) y están regulados por una normativa europea, que establece el destino que tienen que tener.
Así, los Sandach categoría 1 (procedentes de animales sospechosos de estar infectados por Encefalopatías Espongiformes Transmisibles o los que se haya administrado sustancias prohibidas) deben ser eliminados mediante incineración en plantas de transformación específicas y sus productos finales se usan como combustible en cementeras o plantas de biodiésel. Los Sandach categoría 3 (partes de animales sacrificados para consumo humano pero que no se destinen a ese fin por motivos comerciales) pueden ser incinerados, convertidos en combustible para plantas de biogás o compostaje o transformados para obtener grasas con las que se elaboran piensos de animales destinados a consumo humano (vacas, pollos o cerdos) o harinas cárnicas para piensos de animales de compañías.
La Guardia Civil investiga si productos de origen animal (Sandach) categoría 1 se han mezclado con otros de categoría 3, lo que habría permitido que formaran parte de piensos destinados a vacas, pollos o terneras que después son comercializadas, introduciéndose así material posiblemente contaminado en la cadena alimentaria humana. El beneficio sería elevadísimo, ya que esas carnes de categoría 1 no sólo no habrían costado nada a las empresas, sino que éstas habrían cobrado dinero a los ganaderos por sacrificar a los animales enfermos o no aptos para el consumo humano o bien para deshacerse de cadáveres de animales.
La empresa Dasy, inspeccionada por la Guardia Civil, tiene en Osuna dos plantas de tratamiento de Sandach: uno para Sandach categoría 1 y otra para Sandach categoría 3. La Unidad Operativa Central de Medio Ambiente del Seprona intervino el martes ordenadores y documentación de Dasy, según confirmó a ABC Aníbal Hernández, director de la citada planta, quien declaró que efectivos de la Guardia Civil «inmovilizaron producto, tomaron muestras de los silos de harinas y revisaron la planta». En este sentido, aseguró desconocer «qué está investigando la Guardia Civil porque hay secreto de sumario. Nosotros seguimos funcionando como siempre».
Aníbal Hernández explicó a ABC que “desde el pasado mes de abril no funciona la planta de categoría 1 porque finalizó el contrato que teníamos con la empresa pública Tragsega para la destrucción de animales. Desde abril, los animales categoría 1 que llegan a nuestra planta los almacenamos hasta que acumulamos 25 toneladas y los mandamos a la planta Render Grasas de Salteras para su destrucción. No hay posibilidad de que subproductos categoría 1 se hayan mezclado con los de categoría
Fuente: ABC de Sevilla