Controversia por el cartel del Orgullo LGBTIQ+ de Sevilla: entre críticas y elogios
El cartel del Orgullo LGBTIQ+ de Sevilla 2025 no ha dejado a nadie indiferente. Desde que se presentó, las redes sociales y los círculos culturales de la ciudad han ardido en debate. ¿La razón? La ausencia de los colores oficiales de la bandera arcoíris y la falta de representación explícita de personas del colectivo, algo que muchos esperaban tras las críticas que ya recibió el cartel del año pasado por un diseño considerado poco inclusivo.
Sin embargo, entre las voces que alzan críticas, también se alzan reflexiones que defienden la propuesta. El encargado de la obra, el ilustrador conocido como Superbritánico, ha optado esta vez por un enfoque muy localista. Inspirándose en símbolos profundamente sevillanos, el cartel presenta los colores de Curro, la icónica mascota de la Expo 92, junto a la silueta de un incensario típico, elemento común en los recuerdos de Semana Santa.

El lema elegido, “Tos por igual”, es una frase que, encierra un potente simbolismo local. Se trata de la voz que los capataces usan para alinear a los costaleros bajo los pasos, buscando una carga equilibrada. En este contexto, el mensaje va mucho más allá de lo religioso: apunta a la igualdad real y efectiva entre todas las personas, también dentro de espacios tradicionalmente conservadores como las hermandades.
Algunos artistas locales, como el ilustrador Manuel Molvar, han valorado públicamente el cartel como una “fantasía”. Molvar destaca que, aunque no se sigan los códigos gráficos internacionales del colectivo LGBTIQ+, se ha conseguido un mensaje autóctono, reconocible para cualquier sevillano. Para él, esta apuesta conecta con los ciudadanos de forma directa y emocional, usando referentes culturales que representan tanto a quienes salen en las procesiones como a quienes trabajan entre bastidores: vestidores, bordadores, floristas, muchos de ellos pertenecientes al colectivo y pocas veces visibilizados.
Pese a las valoraciones positivas, también se ha abierto el debate sobre la oportunidad perdida de haber dado voz a artistas emergentes LGBTIQ+ sevillanos, así como sobre si, en un contexto de aumento de agresiones y retrocesos en derechos, era necesario un cartel más combativo y reivindicativo. Aun así, el diseño ha logrado situar a Sevilla en el centro de la conversación nacional, recordando que el Orgullo es, ante todo, una celebración de la diversidad, incluso desde lo más profundo de las raíces locales.
Ver esta publicación en Instagram