José Manuel Oliva (Cope): “La atmósfera que se vive en un partido de fútbol en Sevilla es absolutamente inigualable”

Es una voz inconfundible y referente del panorama radiofónico español

El día de la ilusión por excelencia en el calendario es, sin duda alguna, el 5 de enero, aunque hay un vehículo que te lleva directamente a ese ensueño a diario. Se llama radio. Ahí es donde nuestro entrevistado de hoy se maneja como pez en el agua.

José Manuel Oliva es un periodista de raza que, en su amplia carrera profesional, cuenta actualmente con el honor de trabajar en Tiempo de juego, de la Cadena Cope, junto a Paco González o Manolo Lama, entre otros. Un programa histórico de la radio española que despidió hace poco al inolvidable Pepe Domingo Castaño. A sus compañeros les denomina nuestro entrevistado “leyendas”.

La radio es su vida y por los micrófonos transmite intensidad, autenticidad y fiabilidad. Hoy este periodista que se desvive por la credibilidad regala a los lectores de El Pespunte un poco de su profesionalidad y algunos aspectos más desconocidos de su faceta más íntima.

 

Es usted más de El Viso del Alcor que el menudo de Casa Capote

Sí y casi somos coetáneos. Mis padres son de fuera, pero he nacido en El Viso del Alcor

¿Cómo se hace lo de Carlos Herrera, eso de tener influencia nacional sin tener que dejar de vivir en Sevilla?

Se hace con una fórmula que tiene poco secreto para mí: trabajar en el día a día, intentar ser mejor con el paso del tiempo, no quedarte parado en pensar en tu techo y en tu zona de confort sin necesidad de seguir evolucionando. Todo radica en intentar ser cada día mejor comunicador, mejor periodista, y rodearte de gente que te mejore y te aporte. Ese es el motor para hacer periodismo desde Sevilla y tener la posibilidad de hacer un periodismo para todo el país. Personalmente, cada día que me levanto, mi entusiasmo es mayor que el día anterior por seguir evolucionando, por ser mejor periodista. Siempre hay margen de mejora. Nunca hay un techo en el periodismo. Intentar seguir aprendiendo de gente mejor que tú es lo que te hace al final no pararte o reducirte simplemente a un ámbito más local. Yo me siento simplemente un comunicador, no un referente, pero sí me considero alguien que intenta cada día hacer su trabajo de la mejor manera posible y que intenta transmitirle a través de la palabra a los oyentes la mejor información y el mejor análisis. Todo esto con el lenguaje más sencillo y más directo para llegar a la gente.

¿Es necesaria una presencia de voces andaluzas en los programas nacionales?

En los programas nacionales caben todos los acentos y todos los comunicadores, independientemente del dialecto. El acento andaluz es algo maravilloso, extraordinario y exportable a todo el territorio. Creo que la presencia a nivel nacional con acento andaluz está garantizada.  El receptor va a poner el oído para escuchar a esa persona que realmente considera que pueden escuchar y que tiene algo que contarle.

¿Federación y Liga respetan a los clubes sevillanos?

Siempre tenemos un poco la impresión, quizás por la distancia, de que todo se centraliza mucho en los dos grandes clubes de Madrid y Barcelona y que quizás hacia Sevilla o hacia otras provincias más lejanas no se les mira con el mismo rasero.  Yo intento no ser ombliguista, sino objetivo. Aunque sí entiendo que en ocasiones se nos ha querido utilizar como conejillo de indias para algunas situaciones puntuales. No creo que nos miren mal con una lupa a la hora de ejemplificar castigos, pero en alguna ocasión se ha mirado hacia Sevilla como el lugar idóneo para tomar algunas iniciativas que saben que van a tener repercusión, porque esta ciudad posiblemente sea la ciudad más futbolera que existe en este país. Es una ciudad con más de 100.000 abonados, que respira fútbol, que consume con insistencia y entusiasmo medios de comunicación y que requiere que los profesionales les informe a través de los distintos medios.

¿Habría sido mucho peor el pique entre José Ramón de la Morena y José María García, que usted vivió de cerca, si hubiesen existido las redes sociales?

Habría sido algo brutal. Esa guerra que mantuvieron enriquecía y daba mayor valor al periodismo. Fue una profesión que se enriqueció a través de estos dos grandes profesionales, junto al grupo humano de profesionales que luchaba cada día por tener la mejor información. De esa rivalidad, cruel en algunos momentos, salieron muchos periodistas extraordinarios, muchos de ellos todavía en activo. En esta época, con las redes sociales, habría sido un bucle de 24 horas apasionante e irreal, porque todo se intenta llevar a los extremos. Todo se exagera y se desfocaliza mucho. Se pierde el foco de la realidad. Habría sido otra guerra paralela. Pero la guerra real era muy pura porque había que esperar a las doce de la noche para escuchar a uno y a otro. Con redes, estaría mucho más tergiversada. Para mí fue una época bellísima para hacer periodismo.

Volviendo a Sevilla, ¿cree que falta una televisión pública?

Yo tuve la posibilidad de empezar a trabajar en la televisión en Sevilla a finales de los años 90 y se consumía mucho. La gente requiere mucho lo cercano. A nivel nacional todo tiene mucha repercusión. El día te da para estar informado globalmente de las cosas, pero yo, particularmente, tengo ratos en los que intento actualizarme  a través de lo más cercano y creo que una televisión local pública en Sevilla sería una buena noticia.

Después de visitar los mejores estadios de todo el mundo, ¿podría decir si los del Sevilla y del Betis tienen algo especial que los diferencien de los demás?

Para mí son inigualables y te lo digo sinceramente. No es ojana. El entusiasmo y la pasión son dos palabras que van muy unidas y los motores de mi día a día. Esas dos palabras se viven en esos dos escenarios, el Benito Villamarín y el Sánchez Pizjuán. He estado en campos de grandes clubes ingleses, en Alemania, Francia, Portugal, Italia… Grandes estadios. Solo en Inglaterra se vive de una forma parecida a nosotros, pero nosotros tenemos algo muy admirado desde fuera y creo que debemos disfrutar del ambiente que se vive en nuestros estadios. La atmósfera que se vive en un partido de fútbol aquí en Sevilla es absolutamente inigualable.

El Viso del Alcor como principio y El Viso del Alcor como final. Recomiéndenos qué hacer un día en su pueblo

Hay tantas cosas que hacer… No es un pueblo muy grande. Tiene 20.000 habitantes, pero yo siempre digo que es una pequeña gran ciudad con mucha vida. Mis padres no nacieron aquí, pero yo nací y he vivido toda mi vida en El Viso. He tenido la tentación de vivir en Sevilla, que adoro como ciudad para pasearla, para pasar mucho tiempo en ella… Por motivos de trabajo también estoy muchas veces en Madrid, pero cuando encuentro el refugio en El  Viso del Alcor lo encuentro todo.

Quien entre aquí se va a encontrar a gente que le va a abrir sus puertas de par en par, gente muy currante, que sabe mezclar la obligación y el trabajo con el ocio, es un pueblo con vida los siete días de la semana, con buena restauración, con paseos agradables, con naturaleza alrededor, con locales de ocio para pasar largos ratos y gente que le va a hacer pasar un día realmente inolvidable.

Tengo una anécdota que perdura en el tiempo y es que, desde hace aproximadamente una década, cada mes de diciembre nos reunimos compañeros míos de la cadena SER con los compartí diez años, compañeros de Radio Sevilla, de la cadena Cope, Canal Sur, Movistar, Muchodeporte, del diario As… y hacemos nuestra particular romería. Les encanta venir y adoran a El Viso del Alcor. Hacemos un día de convivencia que empieza muy temprano entre buena cerveza, buen vino, buena gastronomía, buenos pasteles, buenas copas…

Invito a la gente a que simplemente pasen un día por aquí y comprueben si es verdad lo que estoy diciendo, pero creo que les va a encantar.

¿A quién le haría un pespunte José Manuel Oliva?

(RISAS) Es buena pregunta. Ahora mismo en general estoy bastante desencantado con la clase política de nuestro país. He tenido la posibilidad de conocer políticos tanto de derecha como de izquierda y de centro, pero gente con un talante extraordinario, que entendían la política como un servicio a los demás y no como un servicio a sí mismo y a su gente más cercana. Creo que todos deberían hacer una gran reflexión y ver en la figura de grandes políticos de su momento, como Adolfo Suárez, Felipe González, José María Aznar… políticos que fueron capaces de darle a este país lo que requiere. Hoy necesita una estabilidad social e igualdad entre comunidades. Estamos camino de una situación que puede ser peligrosa y es que la gente deje de creer en la política.

Pero también en el periodismo. Creo que todos los debemos convivir sin perder la esencia a la hora de comunicar. Tenemos que dar buena información, buena opinión, con buenas fuentes y, sobre todo, que el periodismo tenga para la gente algo que para mí es la palabra clave y que se gana a lo largo de muchos años y que se pierde en apenas unos segundos, la credibilidad.

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