José Ramón González 'Romo', del gol eterno al volante de Tussam: el bético que se jubila este año
El nombre de José Ramón González Romo vuelve a sonar entre el beticismo. No por un gol reciente ni por una aparición mediática, sino por el cierre de una etapa vital. El que fuera delantero del Real Betis Balompié en los años 80 se jubila este año como conductor de Tussam tras décadas de servicio.
Una vida ligada a Sevilla. Primero desde el césped. Después, desde el volante.
Un canterano que hizo historia en Heliópolis
Romo se formó en la cantera verdiblanca y debutó en Primera División en enero de 1982, con apenas 18 años. Aquella irrupción temprana dejó huella. Solo dos semanas después firmó su primer gol con el Betis, convirtiéndose en el goleador más joven del club en Primera División.
Durante casi una década defendió la camiseta bética. Vivió etapas irregulares, cesiones y regresos. Pero también momentos de protagonismo. El más recordado llegó en la temporada 1985-86.
El “Domingo de Romo” que aún se recuerda
Aquel año, Romo firmó su mejor campaña. Disputó 25 partidos de Liga y anotó siete goles. Uno de ellos quedó grabado en la memoria colectiva del beticismo.
Fue en un derbi ante el Sevilla FC. Se jugaba en Domingo de Ramos. Y el tanto de la victoria lo marcó él.
Desde entonces, la guasa sevillana hizo el resto. Muchos lo rebautizaron como el “Domingo de Romo”, en un juego de palabras que ha sobrevivido al paso del tiempo.
Un gol. Un día. Y una anécdota eterna.
Del fútbol profesional al servicio público
Tras su paso por el Betis, Romo continuó su carrera en el Cádiz CF y el Recreativo de Huelva, donde se retiró en 1993.
Lejos de los focos, inició una nueva etapa profesional como conductor de autobuses urbanos en Sevilla, trabajando durante años para Tussam. Una vida discreta, alejada del ruido del fútbol, pero cercana a los ciudadanos.
Ahora, décadas después, pone fin también a esa segunda carrera.
Una despedida con aroma a nostalgia
La jubilación de Romo no es solo una noticia laboral. Es también un viaje a una época del beticismo. A los años 80, al Villamarín de cemento, a los derbis intensos y a los goles que se cuentan de padres a hijos.
