Triunfo de la terna en Antequera

Importante triunfo de los tres matadores en la corrida goyesca de Antequera celebrada ayer. El ambiente magistral de la plaza antequerana presagiaba un gran espectáculo en el que Osuna estaría presente en el nombre de la ganadería de Julio de la Puerta. El público se mostraba festivo, quizás demasiado a la hora de la petición de orejas que fue en algún caso un tanto exagerada.
Debe estar orgulloso el ganadero, y es que sus 3 primeros toros fueron incluso aplaudidos en el arrastre. Presentaron una nobleza fuera de lo común, como ya anunciábamos cuando vimos su comportamiento en el campo, aunque no andaron sobrados de fuerza y eso es precisamente lo que privó de un triunfo mayor a «el Juli» y Castella en los segundos de sus respectivos lotes.

Me sorprende leer en algunos medios que Rivera Ordoñez tuvo que lidiar con el lote más difícil de la tarde cuando precisamente gozó del que desde mi punto de vista fue el mejor toro de la tarde. Se trataba del número 132 y quizás por el revolcón sin consecuencias que propinó al torero, fue injustamente pitado en el arrastre. El público se mostraba festivo y agradado con el toreo de Rivera que apenas logró ligar los muletazos durante las dos faenas. En banderillas, y sobre todo el primero (número 96) mostró una prontura excepcional y un galope que permitió que el matador se luciera en este tercio. Ya sabemos que este es uno de los toreros que agrada al público con solo verle en la plaza, pero no nos equivoquemos señores y digamos que los dos toros de su lote no fueron nada malos.
«El Juli» supo aprovechar la nobleza de su primero, el número 38. Se empleó muy bien por el pitón derecho, no tanto por el izquierdo. Julian le cortó los dos apéndices que le garantizaban la puerta grande. En cambio, el número 58 no colaboró demasiado con las ganas del matador y estuvo un tanto rebrincado desde el tercio de varas. No fue un toro fácil.

Sebastián Castella volvió a demostrar por qué muchos (entre los cuales me incluyo) lo consideran la figura número uno del toreo actual con una disposición que excede lo habitual y un toreo de inigualable valentía. El 82 le garantizó la salida por la puerta grande. Apenas lo señaló el varilarguero, decisión que tuvo mucho que ver en el éxito final, puesto que el toro, al igual que sus otros hermanos, presentó nobleza pero la fuerza justa en la faena. Sebastian lo mató de una contundente estocada que le valió las 2 orejas de su primero. El número 112 fue el mejor en varas pero acabó rajado en busca de las tablas. La valentía y el «arrimón» de Castella le valieron para cortar un apéndice más.

En definitiva, Julio puede mostrarse satisfecho con sus astados, esa nobleza no es fácil de encontrar hoy día. Como hemos dicho, los tres primeros fueron aplaudidos en el arrastre y el cuarto injustamente pitado. Por desgracia los dos últimos no pudieron suponer un pleno para el ganadero que a buen seguro estará orgulloso del resultado final. Tomen nota señores: probablemente a partir de hoy escuchemos mucho más a menudo este hierro junto a estas grandes figuras del toreo.

José Manuel Haro González

View Comments (0)

Leave a Reply

Your email address will not be published.

© 2023 COPYRIGHT EL PESPUNTE. ISSN: 2174-6931
El Pespunte Media S.L. - B56740004
Avda. de la Constitución, 15, 1ª planta, Of. 1
41640 Osuna (Sevilla)