Tres pueblos

Parejo y Cañero Intermedio fijo

Tres pueblos es el título dado a una presentación, realizada en PowerPoint hace algunos años, cuyo contenido describe algunos aspectos de un espacio que se extiende de este a oeste, desde la Sierra Sur de Sevilla hasta el río Guadiana en Huelva. y en él se sitúan tres poblaciones que acogieron y nutrieron una existencia vivida con generosidad en afectos.

El visionado de la mencionada presentación sólo es posible si se dispone del programa Power Point o un visor del mismo en un ordenador, por cuya razón ha sido reconvertida en vídeo mp4 que permite la reproducción en cualquier dispositivo al uso.

Es de advertir que para llevar a cabo la reconversión mencionada ha sido preciso resumir los textos y renunciar a una gran cantidad de la información contenida en la presentación.

En estas tres poblaciones brotaron raíces que calaron hondo, se entremezclaron y enmarañaron en una madeja compacta en la que resulta imposible distinguir cuáles a una u otra pertenecen.

Marginadas quedan dos: una, la mayor de todas, foránea al espacio referido, aportó formación académica y cultural, pero también un aflictivo y lacerante desgaste físico, La otra dejó regocijo y bonitos recuerdos profesionales y sociales, pero ambas quedaron en la superficie, adheridas a la mente con frágiles raíces adventicias.

La vida germinó en oriente, en un simpático y alegre pueblo, pequeño como la infancia, que la dejó marcada de fieles recuerdos familiares. Luego tomó rumbo a occidente e hizo estación en una segunda población que hermosea en la colina, mediana, de la que tomó hábitos, cultura e idiosincrasia sólidas y vigorosas como la juventud. Pero, por su propia naturaleza, la vida tiende a expandirse y continuó su andadura hasta detenerse a orilla del mar, en la tercera población, la mayor de las tres, donde templó el carácter y sosegó el espíritu en su madurez y senectud. Por las tres sigue discurriendo savia que alimenta y vivifica su existencia. En las tres queda un reguero de afecciones por ausentes y presentes.

La tercera estación tuvo su principio en una isla con nombre de reina, incardinada en la mayor de las tres, donde, en un postrer movimiento, se asentó definitivamente. En el primer contacto, en la isla, encontró un nuevo escenario en el que representarse a sí misma con incorporaciones de nuevos conceptos y maneras de revelarse. Allí se entregó con avidez a la adaptación al nuevo medio encontrado y, avivando el genio, trascendió de la extensa campiña a la inabarcable mar; de la cosecha a la pesca: del traqueteo de los carros en el estío rodando por los resecos caminos con las cargas doradas entre sus varales al runruneo de los barcos navegando sobre las aguas, ora mansas, ora agitadas, con los fletes plateados en sus bodegas; de la callada y paciente labor de la gañanía a la bulliciosa de la marinería; de los otoñales tonos pardos y grises, y los verdes y floridos de los campos en primavera, a los grises, verdes y azules de las aguas océanas; del aleteo y picoteo de las pipitas en las besanas al vuelo planeado e inmersiones de las gaviotas en las aguas costeras; de las degustaciones de sabores campestres de porra, repapalillas, espárragos trigueros de campo, tagarninas silvestres… a las de los marinos de chocos, gambas blancas, coquinas, atún de almadraba… traídos en las madrugadas a los muelles portuarios por gentes pescadoras; de los efluvios emanados de la tierra mojada y removida a los salíferos traídos por la brisa marina; de las divertidas zambullidas en las aguas de las pozas del Salado y Peinado a las placenteras inmersiones entre las espumosas olas que bañan las blancas arenas de las playas isleñas.

No obstante, puede afirmarse que la vida del hombre posee la facultad de adaptarse a las condiciones físicas, sociales y culturales de otros ambientes, pero sin hacer dejación de las que le son esenciales y que la impregnan en todo el curso de su existencia.

En TRES PUEBLOS, quien decida verlo, no va a encontrar un estudio específico sobre medios, pues se trata tan sólo de una sencilla descripción de tres poblaciones y sus entornos que han dejado trazas indelebles en el transcurso de una vida que atisba ya el siglo.

Por su duración, el vídeo ha sido dividido en secciones que el usuario puede visionar por separado según su interés y disponibilidad de tiempo. Dichas secciones se disponen en el siguiente orden:

1-1 Temas preliminares
2-1 El Saucejo
3-1 Osuna. 1ª parte
3-2 Osuna. 2ª parte
3-3 ¿Y Sevilla?

Huelva:
4-1 La provincia
5-2 La sierra
5-3 El Andévalo y Cuenca minera
5-4 La Campiña
5-5 La Costa
6-1 Huelva capital. 1ª parte
6-2 Huelva capital. 2ª parte
6-3 Huelva capital. 3ª parte.

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