Manuel Cuevas brilla en la noche más flamenca‏

El ursaonense Manuel Cuevas se metió en el bolsillo al público de la plaza de San Juan en la edición 2010 de la Fiesta de la Guitarra, a base de casta y corazón, tal y como señaló el presentador de la velada, el critico flamenco de El Correo de Andalucia, el arahalense Manuel Bohórquez. El de Osuna mostró sobre todo en los momentos finales de su actuación destellos brillantes de personalidad, y técnica vocal, que sumada a poderío, pellizco y sensibilidad, hicieron que el público se pusiera en pie en varios momentos de su actuación, cuando finalmente, como sucedió en otros instantes estelares de la noche, decidió prescindir de los micrófonos para llegar al auditorio de manera directa. Cuevas recordó su paso por anteriores ediciones de la noche grande del flamenco marchenera, lleno de emoción. No en vano el festival iniciado por la colaboración de Gregorio Metro, y Melchor de Marchena en 1967 es uno de los históricos del verano andaluz, evolucionando desde la fiesta para todos de la Plaza Ducal, al vamos a escuchar, de la plaza de San Juan, mas íntima y silenciosa. Por eso el arranque del festival se fraguó con la guitarra por soleá de Manolo Herrera en homenaje al gitano universal de la Plaza Arriba al que su pueblo aun le debe un monumento. El ecijano de quince años Quiko Peña, hijo de artistas por rama paterna -taurina- y materna -cantaora- , fue una de las gemas brilantes de la noche, sorprendente por su seguridad y dominio precoz de las tablas. Desprendió saber estar y derrochó arte desde el momento de sentarse en la silla. Ajeno a la tentación televisiva de convertirse en artista prodigio adolescente, seguido por multitudes, Quico Peña, se basa en su arte y preciosismo, con el resultado de un público entregado, ya desde antes de evocar en sus letrillas a los siete niño de Ecija. Manuel Herrera fue el guitarrista de la noche, acompañando de forma brillante a varios artistas entre ellos a Virginia Gámez, que destacó por malagueñas. Mientras el extremeño Miguel de Tena, otro de los triunfadores de la noche, desplegó con soltura y naturalidad el abanico de colores y melismas de su voz, tan del gusto en nuestra tierra, evocando a Tejada o Vallejo, muy compenetrado con su guitarrista, Patrocinio Hijo. José Galán, todo humildad, comenzó disculpándose por si no estuviera a la altura de las grandes voces desplegadas en la noche, pero finalmente se derramó sobre el escenario por colombianas y fandangos. Por último el baile llegó pasadas las dos y media de la noche de la mano del grupo de Rafael del Carmen, de raíces marcheneras, trayendo la tradición gitana de la Plaza Arriba hasta el festival, brillando por bulerías. La apuesta de la organización de abanderar voces menos conocidas y más jóvenes se saldó de nuevo, -tal y como ya sucediera el año pasado- con un notable resultado artístico, destacado por el presentador Manuel Bohórquez, con un plantel de voces, que no dio lugar al aburrimiento, y que elevó el listón conforme iba transcurriendo una velada de temperatura agradable. En la organización destacó el trabajo de los voluntarios de Adismar, asociación que recogió el dinero de las entradas, para fines sociales y Cruz Roja quienes colaboraron a trasladar a los ancianos de las dos residencias marcheneras, con vehiculos adaptados. Fuente: http://picasaweb.google.es/MNCOMComunicacion/FiestaGuitarra2010

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