Un regalo práctico y elegante

La Casona de Calderón

Debido a la sociedad consumista en la que vivimos, cada vez cuesta más sorprender con un regalo. A pesar de esto, todavía se pueden encontrar regalos que consigan ser de utilidad y además consigan generar una sorpresa a la persona agraciada. En este aspecto, el truco para elegir un regalo que funcione es que sea práctico, es decir, que se le pueda sacar partido y que sea elegante, para que destaque por encima de los demás. Un buen ejemplo en este aspecto será regalar alguna de las plumas montblanc.

La elegancia de escribir en pluma

Las plumas de escribir terminan por resultar un regalo de lo más interesante, debido a que no son muchas las personas que cuentan con una de ellas. La razón es muy sencilla, una pluma tiene un valor añadido que va mucho más allá de la propia escritura y ese valor añadido, se manifiesta en forma de precio. Cuando se trata de contar con algo práctico, las personas tienden a utilizar un elemento más económico para sus necesidades, precisamente por este motivo tienen tanto éxito los bolígrafos de propaganda. Sin embargo, una pluma, además de ser una herramienta para escribir, es un elemento de distinción y es que, en el mercado, podemos encontrarnos con plumas muy elegantes.

Las razones por las cuales una pluma es un regalo estupendo

Regalar una pluma puede ofrecer un estímulo a la persona para escribir a mano, un hecho que cada vez se tiene menos en cuenta debido a toda la informatización con la que nos encontramos, pero que sin embargo sigue teniendo una importancia para nada desdeñable. Un mensaje escrito con nuestro puño y letra, siempre tendrá mucho más valor que algo escrito por ordenador, ya que será una muestra del empeño que hemos puesto a la hora de escribirlo y, además, es algo mucho más personal.

Por otro lado, regalando una pluma, podemos adaptar el estilo de la misma al de la persona regalada. En el mercado nos podemos encontrar con una gran cantidad de plumas diferentes, ya no solo con distintos estilos, si no también cubiertas con diferentes carcasas que pueden resultar más o menos interesantes. Además, siempre tendremos la opción de serigrafiar, tanto la propia pluma como el estuche que la contiene, para que el regalo esté mucho más personalizado.

Finalmente, regalar una pluma, es hacer un regalo para toda la vida. Esto es debido a que se trata de un regalo que cuenta con una gran vida útil que, si le prestamos el debido cuidado, puede ser utilizado durante el resto de nuestros días. Con el paso del tiempo, estas plumas irán adquiriendo un mayor valor a la par que siguen conservando su utilidad. Gracias a esto, también con el paso de los años, podemos llegar a sentir esta pluma como un complemento personal y característico de la persona, debido a que siempre le acompañará en todos los momentos de su vida, desde para mandar una carta, hasta para poder firmar un recibo del banco.

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