Á. Pérez: «Hay rescoldos de la importancia del Carnaval de Osuna antes de la Guerra Civil»

Hoy hablamos con un doctor en Pedagogía por la Universidad de Granada. Actualmente es profesor adjunto en la Universidad Internacional de la Rioja (UNIR) y profesor de Master en la Universidad Europea de Madrid. Y vamos a hablar con él… de carnaval. Sí, sí, de carnaval.

Este paisano nuestro basa sus principales líneas de investigación en las TIC aplicadas a la Educación, Cine Didáctico, Organización Escolar y, ojo al dato, Aplicaciones didácticas del Carnaval de Cádiz.

Posee más de 50 publicaciones en el campo de la educación, en forma de libros, capítulos de libros, artículos, ponencias, comunicaciones y póster. En el ámbito de la investigación sobre el Carnaval de Cádiz posee diversas publicaciones académicas y de divulgación, además de varias ponencias en Jornadas y Congresos. Destacan los libros La Canción de Cádiz. Teoría y Realidad de la comparsa (2016), escrito junto a Luis García Gil y Javier de Castro; y El Carnaval de Cádiz: de las coplas a la industria cultural, coordinado junto a Ignacio Sacaluga y publicado por el Servicio de Publicaciones de la Universidad de Cádiz. Entre los artículos publicados en revistas científicas se pueden encontrar «El sistema educativo español bajo la mirada creativa del Carnaval de Cádiz» (2015), «Cine y educación: una relación recíproca» (2016), «La tauromaquia desde la óptica del carnaval de Cádiz: el mundo del toreo en los tipos de Carnaval» (2016), «Medios audiovisuales y Carnaval de Cádiz: una combinación útil como recurso didáctico» (2017), entre otros.

Ponente en congresos, moderador, participante en mesas redondas, colaborador en radio y televisión, letrista… Vamos, que podemos hablar con él del Carnaval.

Es Álvaro Pérez García.

Carnaval

-¿Cómo te entra el gusanillo por el Carnaval?
-Mi afición al Carnaval de Cádiz me llega a través de mi amigo Domingo Ortega, que nos hostigaba a su hermano y a mí con vídeos y audios que le pasaban sus compañeros gaditanos en su etapa universitaria en Sevilla. Al principio solo nos interesaban chirigotas y cuartetos –comenzaban a despuntar “Yuyu”, Aragón o el “Sheriff” que se unían a “Selu”, Noli o “Love”, entre otros-, pero cuando empecé a prestar atención a las comparsas –era la época de la irrupción de Antonio Martínez Ares y su bonita pugna con Antonio Martín– me enamoré de la riqueza musical y literaria que poseía esta fiesta popular. Así que empecé a echar la vista atrás y a escuchar coplas de los años 80, 70 y 60, terminando de engancharme completamente a esta manifestación cultural, que ahora puedo disfrutar desde dentro.

-¿Y cuáles fueron esos primeros pasos en los que esta fiesta empieza a llamarte la atención desde un punto de vista educativo o sociológico?
-Ya trabajando como profesor universitario comencé a utilizar algunas coplas de carnaval para ilustrar ciertos contenidos curriculares, de hecho, hay pocas temáticas que hayan escapado a la pluma crítica e irónica de los autores de carnaval. Pero el hecho que me dio el gran empujón a investigar más profundamente el componente didáctico y creativo del Carnaval de Cádiz fue mi participación como ponente en el Congreso de Carnaval que se celebró en Cádiz en el año 2012, en el que mi ponencia titulada “El Sistema Educativo Español desde la óptica del Carnaval de Cádiz” tuvo una gran aceptación, recibiendo la invitación para pertenecer al Aula de Cultura del Carnaval de Cádiz, y haciéndome partícipe de proyectos e investigaciones.

-Estuviste destinado en Úbeda y te implicaste en comparsas de allí.
Úbeda tiene una gran afición al Carnaval, con agrupaciones que eran asiduas al COAC (Concurso Oficial de Agrupaciones de Carnaval de Cádiz). Cuando llego allí en 2010 por temas laborales, rápidamente entro a formar parte de los círculos carnavaleros de la ciudad y mi primera participación en una agrupación ubetense fue en un cuarteto con el que colaboré en gran parte del repertorio. A partir de ahí comencé a participar en diferentes agrupaciones, comparsas, chirigotas e, incluso, chirigotas callejeras; bien aportando letras, bien como componente.

-Pero siempre tenías a Cádiz en mente.
-Todo amante del Carnaval de Cádiz termina enamorado de la ciudad y siempre tuve la ilusión de poder trasladarme a vivir a Cádiz y poder deleitarme de las ventajas que ofrece una ciudad tan acogedora, llena de luz y rebosante de arte por los cuatro costados. Además, vivir en Cádiz conllevaba poder implicarme en una de mis grandes pasiones y disfrutar de la fiesta desde dentro.

-Y acabas viviendo en Cádiz. ¿Cómo llevas estos primeros meses en la Tacita de Plata?
-Pues lo que más me preocupaba era la adaptación de mi familia, ya que yo no iba a tardar mucho en adaptarme (jejeje). La verdad es que tanto los niños como mi mujer están ya completamente adaptados a la ciudad y estamos disfrutando de todas las bondades de la capital gaditana, y sobre todo de este ambiente tan bonito que durante el mes de COAC, previo a la semana de carnaval, se disfruta en la ciudad, donde gran parte de la ciudad se vuelca con la fiesta, preparando disfraces, escuchando y comentando las agrupaciones que participan en el concurso, creando improvisadas tertulias en las que se respira un ambiente festivo de las que pocas ciudades pueden presumir. Así que muy contento de estar donde quería estar.

-Has introducido el carnaval en las aulas, ¿cómo describes tu experiencia?
-Aún queda mucho por hacer y trabajar, y para ello es importante la investigación en un ámbito más académico sobre todas las posibilidades que el Carnaval de Cádiz posee como recurso didáctico. Prácticamente se puede trabajar cualquier área educativa a través del carnaval como expongo en uno de los capítulos del libro “El Carnaval de Cádiz: de las coplas a la industria cultural”. Desde la Lengua y la Literatura, a través de las letras hasta la educación física a través del lenguaje corporal y las coreografías, cada vez más habituales en algunas modalidades del COAC, sobre todo los coros. Pero también se puede cultivar, como no, en el área de música; en Educación Artística con la elaboración de los disfraces y decorados; en Historia, ya que hay agrupaciones dedicadas a hechos históricos relevantes que son recreados en sus tipos y repertorios con mucha fidelidad; e incluso en el área de Matemáticas o Economía, por ejemplo, trabajando el presupuesto para poder “sacar a la calle” una agrupación de carnaval. Y trabajar esta temática con niños y niñas de diversas edades es una gozada. En Cádiz hay una actividad extraescolar que lleva más de 15 años trabajándose y que se denomina “El Carnaval en la Escuela”, que surgió de las inquietudes docentes de dos buenos amigos, Luis Manuel Rivero y Germán García.

Osuna

¿Mantienes algún tipo de relación con la chirigota de Osuna?
-Tengo buena amistad con Miguel Ángel Caballo, Juanmi Hidalgo y con algunos de los componentes, y admiro muchísimo el trabajo que están realizando en pos de transmitir su pasión por el Carnaval de Cádiz a un pueblo con poca tradición carnavalera. La creación de la asociación de Carnaval de Osuna y la consolidación del festival de Carnaval que ha alcanzado su 5ª edición han situado a nuestro pueblo en el mapa carnavalero de la provincia, y todo ello surge de la propia chirigota de Osuna. Sé que tienen muchos e interesantes proyectos y espero y deseo que reciban el apoyo institucional y social para poder llevarlos a cabo y transmitir al pueblo de Osuna el Carnaval como fiesta popular pero también como instrumento transmisor de cultura.

¿Qué consejo les darías?
-Ellos saben que tienen todo mi apoyo e, incluso, he colaborado con ellos en muchas ocasiones y lo sigo haciendo, de hecho, me siento como uno más de la asociación. Como consejo, reiterarles que tengan paciencia y no decaigan si alguno de los proyectos no sale adelante o en alguna de las actividades que organicen hay poca afluencia. Lo que están haciendo, no solo por mantener, sino por engrandecer el Carnaval de Osuna, es algo que las futuras generaciones agradecerán, ya que una manifestación cultural tan arraigada en nuestra comunidad, que ya es Bien de Interés Cultural, y que está en vía de lograr convertirse en Patrimonio Inmaterial de la Humanidad por la Unesco, debe mantenerse vivo en un pueblo como Osuna.

-¿Qué le falta al carnaval de Osuna?
Se están poniendo los cimientos adecuados para que en unos años el carnaval de Osuna sea referente en la provincia. Faltarle, le faltan muchas cosas. Para empezar, habría que estudiar un poco más a fondo la historia del carnaval ursaonense y hacer un reconocimiento a aquellas personas que en los años 80 lucharon por mantener el carnaval en nuestro pueblo haciendo agrupaciones y acercando el Carnaval de Cádiz a Osuna. También un reconocimiento a personas como Cristóbal Martín que participó activamente en una de las agrupaciones más importantes de la historia del Carnaval, “Los Beatles de Cádiz”, hecho que ha pasado desapercibido. Y otras cosas más utópicas: más agrupaciones locales, un concurso de agrupaciones de Carnaval en el añorado teatro Álvarez Quintero, un pregón de carnaval, etc.

¿Tienes documentado si el carnaval en algún momento de la historia de Osuna tuvo repercusión?
-Como antes he comentado, hace falta una investigación más profunda sobre la repercusión histórica del carnaval en nuestra localidad, algo que tengo en proyecto junto a otros investigadores del Carnaval de Cádiz. Y, aunque no está documentado, sí me han llegado rescoldos de la importancia del carnaval en Osuna antes de la guerra civil española. Como ha ocurrido históricamente en muchas localidades, tras la guerra civil el carnaval se pierde por la censura y en la mayoría de los sitios no se vuelve a recuperar. Hay algunas coplillas que perduran y que cantaban nuestros mayores, a los que les había llegado a través de sus padres y abuelos, y que sería bonito recuperar porque hablaban de hechos locales que ayudarían a conocer aún mejor la historia de nuestra localidad. Hay trabajo por hacer en este ámbito.

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