Manu Sánchez, futbolista ursaonense: “En este mundo nadie es imprescindible, la pelota seguirá rodando”

El jugador natural de Osuna vuelve al Rayo Majadahonda, procedente del C.D. Tondela de la Primera División portuguesa, para sentir el calor de su gente y seguir disfrutando de su profesión

La Casona de Calderón

Hoy presentamos en El Pespunte a todo un profesional a pesar de su corta edad: Manu Sánchez. El futbolista nacido en Osuna ha atendido nuestro medio de forma muy cercana, lo que nos ha permitido conocerlo muy a fondo.

El ursaonense ha vuelto a aterrizar de nuevo en la Comunidad de Madrid para unirse al Rayo Majahonda tras rescindir contrato con el C.D. Tondela de Primera División de Portugal, club en el que ya militó la pasada temporada.

Manu, con pasado canterano en el Sevilla F.C. y experiencia en otros clubes como el Cádiz C.F. o el C.D. El Ejido 2012, disputará esta próxima temporada como jugador majariego en Segunda División “B” de España.

Pero para conocer mucho más sobre el futbolista, hagámoslo de primera mano y le demos la bienvenida a El Pespunte.

P: En primer lugar, sabemos que tu trayectoria como la de cualquier otro deportista de alto rendimiento no ha sido nada fácil. ¿Cómo definirías tu carrera y cuáles consideras que son las claves de tu éxito?

R: Efectivamente, cada una de ellas está influenciada por las circunstancias que nos acompañan en el transcurso de la misma, pero en mayor o menor medida ninguna es un camino fácil. Hablo de mi experiencia que es de lo único que puedo hablar con conocimiento de causa y verdad. Mi carrera deportiva a día de hoy la definiría como una carrera a fondo, de pequeños pasos pero continuos, firmes y determinantes hacia un objetivo que desde hace muchos años ya visualizo; llena de buenos, menos buenos y muy buenos momentos. Al final con los años aprendes a no cuestionarla, a disfrutarla, a saborear el camino, lo que dejas y recoges en él, pero sobre todo disfrutar de la oportunidad de vivir de lo que amas, de ponerte a prueba diariamente y superar cada una de las adversidades que surgen.

¿Claves del éxito? No soy nadie para hablar de éxito. Lo que he conseguido hasta ahora no es más que a base de trabajo, trabajo y más trabajo, algo a la mano de cualquiera. He tenido referencias muy marcadas desde bien temprano y la suerte de contar con el entorno que me rodea, mediante los cuales supe desde temprana edad lo que supondría luchar por algo, sea de la rama que sea. Trabajo, sacrificio, confianza y amor por lo que haces y por aquello que deseas.

 

Creces en la cantera del Sevilla y tras defender la camiseta de otros clubes, se puede decir que tocas lo más alto en Portugal jugando en Primera División y vuelves de nuevo ahora a España al Rayo Majadahonda como se hizo público hace unos días. ¿Cómo puedes describir eso?

Sentir el fútbol profesional de la mano del CD Tondela ha sido lo más cerca que he estado de aquello a lo que aspiro, aunque también lo percibía ya en el Sevilla FC cuando tuve la oportunidad de entrenar con jugadores como Banega, Navas, Sergi Gómez … Confío que haya sido el comienzo de una bonita historia.

 

Cuando se produjo tu llegada a Portugal y te unías por primera vez a un club fuera de España, ¿cómo fue tu recibimiento y acogimiento en tierras lusas?

Mi recibimiento fue muy bueno, algo que siempre agradeceré a mis compañeros y vecinos de la ciudad. Muy pronto tuve que lidiar con situaciones adversas en forma de lesiones y ellos me ayudaron mucho, seguramente sin saber que lo hacían, solo porque son así, buenas personas.

 

 

¿Cómo es Manu Sánchez y que papel adquiere dentro de un vestuario?

Me resulta realmente complicado describirme, pero si tuviera que hacerlo diría que me considero un compañero exigente pero que empatiza mucho con cada situación dentro del vestuario. Trabajador que siempre busca un poco más allá, que da todo lo que tiene y que entiende el funcionamiento de un deporte colectivo como el nuestro. Mi papel es el mismo que el de todos, dar lo mejor de mí, ser lo más profesional posible para dejar al servicio del equipo mi mejor versión, ayudando siempre a la continua mejora de este.

 

A priori y a grandes rasgos,  tras tu experiencia en Portugal, ¿qué principales diferencias encuentras entre el fútbol de élite en España y Portugal?

A título personal y sin que sirva de precedente, creo que la Primera División española de fútbol está muy por encima que la de Portugal en muchos sentidos. Si me centro en lo meramente deportivo (sabiendo que la élite engloba muchos otros factores que pueden ser comparados y analizados) al jugador de primera española se le atribuye mucho mejor nivel técnico y de entendimiento del juego. Creo que es evidente, solo hay que mirar el ranking y los jugadores de las mismas.

Con esto no quiero desvalorizar ni al jugador de primera portuguesa ni a la liga en sí, es solo mi opinión.

A grandes rasgos te diría que la liga portuguesa es una liga con una predominancia física en el juego (con excepciones) y la española con una predominancia técnica y mucho más elaborada, con todo lo que esto conlleva.

 

A lo largo de tu carrera deportiva, aunque sea corta debido a que aún eres muy joven, habrás vivido momentos y anécdotas inolvidables y algunas otras más amargas. ¿Con cuál te quedas como la más positiva y cuál la más negativa?

La menos buena (más negativa) sin duda alguna es mi experiencia del año pasado. Después de firmar mi primer contrato en fútbol profesional con toda la ilusión y energía que eso conlleva, justo a los 12 días me partí la clavícula. Después de recuperarme e incorporarme con el equipo, la clavícula volvía a soltarse y tuve que pasar de nuevo por el quirófano. En definitiva, de julio a diciembre fui intervenido dos veces y estuve fuera de todo aquello que iba buscando. El fútbol solo tiene un lado menos bueno que es siempre (o casi siempre) en forma de lesión. De la noche a la mañana te sientes fuera, remando en contra, lleno de dudas y especulaciones ya que en este mundo nadie es imprescindible, la pelota siempre seguirá rodando.

La más positiva, muchas. Recuerdo muy intensamente mis años en el Cádiz CF, especialmente los dos últimos. No por reconocimientos ni objetivos materiales, sino por el grupo de buenos amigos que conseguí, por cómo disfruté cada día y por la especie de renacer futbolístico que sentí allí como consecuencia de todo: la ciudad, los compañeros, los técnicos, todo en general.  Aparte de ello, tengo recuerdos muy bonitos, el debut en el Carranza, volver a jugar para el Sevilla FC, entrenar con el primer equipo en continuas ocasiones, etc…

 

Tras tu paso por varios clubes, ¿con qué te quedas de cada uno de ellos?

Me considero una persona muy optimista y creo tener la suerte de haber estado en varios sitios y en todos ellos sacar conclusiones positivas.

Del Sevilla FC me quedo con su señorío, con el orgullo y la responsabilidad que supone vestir esa camiseta y representar a tanta gente. Del Cádiz CF con el espíritu que lo representa, una fuerza que nunca dejará de levantarse hasta conseguir su propósito, que todo es posible. Del Ejido 2012, me quedo con la experiencia que dio paso a un gran aprendizaje a pesar de la brevedad de mi estancia. Di con personas muy cualificadas y de gran calibre en lo personal, y lo que en un primer momento no valoras, con el tiempo si lo haces y entiendes que sin ello no hubiese sido posible lo demás. Del CD Tondela me quedo con la personalidad que se forjó en mí tras mi experiencia, una que entiende mejor que nunca lo que supone dedicarse a esto, que tiene mejor gestión de las emociones, que no cuestiona las situaciones e invierte toda la energía y el pensamiento en lo que depende de uno, centrándolo todo en el presente, disfrutando y siendo consciente de la oportunidad diaria que tenemos.

En definitiva, le podría decir que con lo que verdaderamente me quedo de todos estos sitios es con las personas. Es algo que no perderé nunca y que sí me lo dieron estos destinos, un valor tan cotizado como el aprecio y amor por muchos de ellos, compañeros, técnicos, sanitarios, trabajadores, etc… Esto es lo que verdaderamente queda después de todos los años.

 

La época de pandemia que no está tocando vivir afecta a todo el mundo en todos los ámbitos. En tu caso, con respecto al parón sufrido y los entrenamientos, ¿cómo se puede decir que ha afectado y cómo has llevado a cabo mantenerte en forma durante ese periodo de confinamiento?

Como bien has dicho, todos hemos sufrido en mayor o menor medida esta pandemia. En mi caso, para sumarle a la fortuna de las operaciones, justo cuando todo cogía color se suspendieron todas las competiciones. De nuevo otros seis meses en casa sin competir.

Aun así, no tengo motivo ninguno para quejarme, pude desempeñar mi trabajo (de manera adapta obviamente) desde casa, desde Osuna. Conté con medios y recursos para trabajar de manera autónoma y minimizar el impacto que esto supondría en mi estado de forma, y sumándole mucha voluntad y una buena actitud creo que aprovechamos ese tiempo como una oportunidad.

 

 

¿Cuáles han sido las claves para que a última hora y tras varios rumores, se haya producido tu vuelta al Rayo Majadahonda? ¿Qué expectativas tiene el equipo de cara a esta temporada?

Las circunstancias nos derivaron a tomar una decisión y esta fue la de volver al Rayo, un club que conozco del año pasado, donde siento el calor de su gente y donde disfruto haciendo lo que hago. El club ha hecho una apuesta importante en medios y profesionales con un nivel superior al de la categoría para dotarnos de todo lo necesario para sacar la mejor versión de cada uno de nosotros y así conseguir el objetivo común, el ascenso. Las expectativas son muy claras ante este nuevo modelo de competición, dar nuestra mejor versión cada domingo, competir cada fin de semana y que eso nos acerque al objetivo final, pues no creo que nadie (ni técnicos, fisios, readaptadores, jugadores, etc…) tenga otra cosa en la cabeza.

 

¿Consideras que jugar en la Comunidad de Madrid es un buen escaparate futbolístico?

Madrid es la capital para lo bueno y para lo malo. Creo que como en otros ámbitos empresariales y profesionales, es un sitio de oportunidades. Es algo a tener en cuenta siempre a la hora de tomar decisiones, pero además Madrid para mí reúne muchos más requisitos para pensar que es el lugar donde tengo que estar esta temporada. Aquí se encuentra parte de mi entorno futbolístico, encuentro el mejor ambiente de trabajo, el enfoque correcto, veo la realidad de muchos casos cara a cara.

En conclusión, pensamos que por muchos factores Madrid es el destino correcto en este momento y en estas circunstancias.

 

Una pregunta un poco más amena y diferente, ya que hemos podido observar que también eres “modelo” de ropa o colaboras de alguna forma con la famosa firma ‘Álvaro Moreno’. ¿Cómo compaginas esto con tu trabajo como deportista?

No sé cómo tomarme lo de modelo (risas). Tuve el placer de trabajar como imagen para la marca “Alvaro Moreno” durante dos años mientras pude compaginarlo. Mantengo una estrecha relación con ellos además de un enorme cariño forjado en todo ese tiempo que compartimos. Me hicieron sentir uno más de su familia y eso es algo que nunca olvidaré. A día de hoy me resulta muy complicado compaginarlo, pero seguro que tenemos alguna oportunidad esporádica durante este tiempo venidero. Para mí, reitero, fue un placer y una experiencia muy enriquecedora además de divertida.

 

Por último y pensando quizás un poco más en el futuro, ¿Cómo ves personalmente tus próximas temporadas y que objetivo te marcas a día de hoy?

Te mentiría si te dijera que no tengo grandes ilusiones, si no me veo avanzando año a año profesionalmente y consiguiendo llegar a donde me propongo, pero a pesar de sentirlo, sería un error por mi parte decirlo.

He aprendido a centrarme en pequeños objetivos enfocados en objetivos a largo plazo. Por lo tanto, me veo en la pelea, insistiendo, trabajando, buscando la mejora diaria que me haga ser mejor profesional y persona, y que eso me acerque a mis objetivos. Tengo muchas ilusiones profesionales y personales, pero a día de hoy quiero disfrutar el camino, disfrutar sabiendo que lo doy todo para llegar a donde me propongo, disfrutar de todo lo que me encuentro en él y, en definitiva, ser consciente y valorar lo afortunado que soy, de esta manera sé que siempre estaré más cerca de todo lo demás.

Rubén Delgado

Comentarios

AUTOR