La feria de la ausencia

La Casona de Calderón

 

(Si es vivida, es única)

Trampantojo necesario,

rompedor de rutina,

alegría del erario,

amores que germinan.

 

Estrenos obligatorios,

luces que fascinan,

vida que camina,

tumulto notorio.

 

Vanidad de vanidades,

chaquetas y corbatas,

vaqueros y sandalias,

flamencas sin malaje.

 

Inocencia pueril,

valiente adolescente,

adulto omnipresente,

senectud de perfil.

 

Añoranza de los toros,

escopetas ladeadas,

del turronero altavoz,

caballistas de gala.

 

Ruina del feriante,

sevillanas, reggaetón,

infierno radiante

y mucho vino peleón.

 

Alergias y churretes,

de Don Mariano devotos,

otro perrito piloto,

“Hermanos Cañete ete ete”

Arcadio Torres

 

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