Jesús del Pozo: “Mi sentido ‘musical’ tiene mucho reflejo en mis poemas”

"Con tu miel en mis labios" es su primer poemario

Este sábado se presentará en La Roda de Andalucía Con tu miel en mis labios, el primer libro de poesías de Jesús del Pozo (1980).

Hemos querido desde El Pespunte conversar con su autor, un arquitecto de sistemas de la información con residencia en Madrid sobre este poemario dedicado a sus dos hijos y del que considera que es “un sueño cumplido y la culminación de un camino personal”.

Parejo y Cañero Intermedio fijo

 

¿Por qué, residiendo en Madrid, quieres presentar tu obra en La Roda de Andalucía?

La Roda de Andalucía es mi pueblo natal, donde reside prácticamente toda mi familia y, aunque hace ya muchos años que me fui, a Málaga, Sevilla, Madrid… aun mantengo una conexión muy importante con La Roda, no solo con su gente, que es la mía, sino también con las costumbres y rasgos que componen su identidad.

Digamos que me siento más rodeño que madrileño, así que no había un sitio mejor, ni donde me hubiera sentido más arropado.

 

¿Qué satisfacción te ha producido ya el libro incluso antes de haberse presentado?

Muchas, la verdad.

Primero de todo la satisfacción que da el hecho de cumplir un sueño, de poder llevar a cabo un proyecto muy personal, y verlo materializado. También la acogida que ha tenido entre mi familia y mi gente más cercana. Todos me han ido transmitiendo mensajes de sorpresa, por una faceta mía que no conocían, de orgullo y de alegría por mi. Todos mensajes muy positivos.

Y la satisfacción de ver que he podido hacerlo. Que he tenido o conseguido las herramientas necesarias para poder llevarlo a cabo, a mi ritmo, siempre con buenas energías, sin la presión de tener que hacer grandes inversiones u obtener determinados resultados para cumplir objetivos y compromisos. Esto último ha sido muy importante para que este libro viera la luz.

 

La música está presente en tu obra. ¿Qué relación mantienes tú con este arte?    

Seguramente la música fue mi primer contacto con cualquier tipo de expresión artística. Vengo de una familia en la que la música ha estado siempre muy presente, sobre todo ligada a las bandas de música y la Semana Santa, pero no sólo. Y yo me integré desde pequeño en ese ecosistema musical. Estudié en el conservatorio, toqué en las bandas de mi pueblo, hice mis pinitos con algún grupo… La música me ha acompañado siempre de muchas formas, y a día de hoy sigue siendo un refugio seguro y una compañero de vida insustituible.

Por ejemplo, si estoy estresado, tocar un poco la guitarra me ayuda a recolocar y seguir adelante.

Además creo que mi “sentido” musical tiene mucho reflejo en mis poemas. No es suficiente con que el texto transmita el mensaje que quiero plasmar, sino que además tiene que sonar bien, al menos en mi cabeza; debe tener la musicalidad y la armonía adecuadas para que me saquen una sonrisa. Por eso, como curiosidad, tras escribirlos siempre los revisaba leyéndolos en voz alta, escuchándolos como si se tratase de una melodía interpretada, y no de una frase escrita.

 

¿Te preocupa poco el futuro?

Lo único que realmente me preocupa del futuro es que dure mucho (jeje).

He tenido suficientes experiencias vitales como para darle mucha más importancia al presente, entendido como el ahora y un plazo de tiempo corto en adelante, a tiro de piedra, que a un futuro premeditado, perfectamente estructurado y configurado al milímetro. Muchas veces damos por hecho que lo que tenemos hoy lo vamos a tener mañana: dinero, salud, personas a tu lado, energía, ganas… y no es así.

Si puedo hacer, disfrutar, construir, algo hoy lo haré; con cabeza y sentido común, pero haré todo lo posible por llevarlo a cabo.

 

¿Con qué casa mejor tu poesía? ¿Amor o desamor? ¿Rabia o desesperanza?

¿Y cómo lo separamos? Yo al menos no soy capaz.

Mi poesía habla de todo eso, y un poco más. También de humor, de pasión, de lujuria… Creo, o al menos a eso aspiro, que mi poesía casa con cualquiera de nosotros; el único requisito es estar vivo. Como digo en el prólogo un día cualquiera te enamoras del camarero, te despiden del trabajo, te reencuentras con alguien de la infancia… Con todo eso es con lo que encaja mi poesía.

 

¿Tiene un hilo conductor la obra?

No, y estoy muy orgulloso de ese aspecto en particular. Igual que de no ponerle títulos, sino que sea el primer verso el que de pie al resto del poema.

Desde que se instauró en mi cabeza la idea de editar este libro supe que su estructura sería caótica, sin hilo conductor ni temporal. La idea de este libro es poder disfrutarlo a sorbitos; abrirlo por cualquier sitio y leer un poema, dos, tres… o todos si te apetece. Y mañana, o dentro de dos semanas, volver y hacer lo mismo, sin tener que preocuparte de haber olvidado el argumento.

Así es como me gusta a mi disfrutar de la poesía, y como este libro es tan personal, quise trasladar esa misma “desestructura” al mismo.

 

¿Por qué has querido que en la presentación te acompañe la periodista Carmen Prados?

Respuesta corta, pero grande. Por AMISTAD.

Carmen y yo somos amigos desde hace mucho, y siempre hemos tenido muy buena conexión sobre todo en asuntos relacionados con nuestro pueblo, con la cultura, con las letras. Desde el primer minuto mi deseo fue que fuera ella. Se lo propuse y aceptó, y me hizo muy feliz.

Además es una comunicadora excepcional, la mejor. Así que no se puede pedir mas.

 

Álvaro Reina

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