In memoriam. Juan Camúñez.

Parejo y Cañero Intermedio fijo

Ha muerto en Sevilla a la edad de 79 años Juan Camúñez Ruiz, abogado y escritor ursaonés que siempre tuvo a gala ser hijo de Osuna. Buscando referencias suyas en El Pespunte he encontrado una cita suya: “No es por presumir, pero soy de Osuna”, decía. Juan Camúñez era una persona con un fino sentido del humor que destilaba a raudales en sus libros. Escribió obras como Escrito en el Parque, Yo Señorón (remembranzas de un toro bravo),  Gracia y Justicia, La Cara Risueña de la Justicia o La Sonrisa de la Justicia. Escribió numerosos artículos en los que solía mostrar su profundo amor a Osuna y su exquisita pluma fue habitual en la revista de la Feria de Osuna durante muchos años. En 1.983 fue el pregonero de la Semana Santa ursaonensa.

Juan Camúñez era mi padrino de bautismo, aunque apenas tuve trato con él y  no había visto desde mi adolescencia. Era un gran amigo de mi padre, Jesús Valdivia y desde que mi familia a mitad de los años sesenta del siglo pasado emigró a Zaragoza, el contacto que mantuvieron Juan Camúñez y mi padre fue básicamente epistolar. Y yo acostumbraba a leer esas cartas escritas con un estilo casi musical que me han ayudado a no olvidarme nunca de que yo también soy hijo de Osuna, a pesar de que hace ya muchos años que no he puesto un pie en sus calles. Una visita a Osuna es la deuda que tengo pendiente con Juan Camúñez, mi padrino.

 

Rafael Juan Valdivia Díaz

Fotografía 1: Cristóbal Martín (Juan Camúñez aparece a la derecha de la imagen. Estudios de Radio Juventud en los años 50. Juan realizó allí el programa El Pasodoble)

Fotografía 2: Jesús Valdivia Lasarte

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  1. Juan Camuñez Ruiz fue uno de esos prohombres que dejan huellas por su gran bondad y exquisita humildad pero con el desparpajo de su saber estar en cualquier situación.Su condición de abogado propició que su pluma fuera una de las más ricas y ocurrentes que se puedan dar,, no sólo bajo la toga , sino también en su vida privada. El que suscribe, tuvo la suerte de disfrutar de su persona desde la tierna niñez cuándo jugabamos a los toros o al futbol en plena calle de nuestra querida Ciudad Ducal. Más tarde, ya en plena juventud, bajo el seudónimo de Dámaso Vargas, pude trasnmitir a través de las ondas de Radio Juventud de Osuna., su revista radiofónica “El Pasodoble” que tanto éxito alcanzó. Él obstentó la representación Judicial en mi enlace matrimonial y también fué el padrino de mi hijo primogénito por lo que nos teniamos el trato de “compadres”.La emigración de los años sesenta dió lugar a que me tuviera que desplazar a Zaragoza desde dónde hemos mantenido una asidua correspondecia; su última carta está fechada el día 12 del corriente, festividad de nuestro Patrón San Arcadio. Con el dolor que su óbito me produce, elevaré a Nuestro Padre Dios una oración por el descanso eterno de su alma, al tiempo que ofreceré una Misa en la Basílica de Nuestra Señora del Pilar de Zaragoza. A su viuda Matilde, mi más sentido pésame, en la esperanza de que algún día nos encontremos con él. Querido Juan: que Dios te tenga en el lugar que, por tu bondad, te mereces. Como siempre, recibe un fuerte abrazo de tu compadre, JESÚS

  2. Comparto su apreciación Sr. Valdivia, y añado: Se ha muerto un gran contador de cosas de su pueblo y detalles de gentes que le hicieron feliz.. Un grandísimo enamorado de los “Recuerdos sin importancia” que los demás pasamos por alto y el supo recrearlo para disfrute de los añorados como yo.
    No le conocí personalmente pero me consta, por los escritos suyos que guardo con celo, que ejerció de ejemplar ursaonés hasta el final. Un rasgo que no es patrimonio de todos. Alguien deberá continuar escribiendo “Cartas a ursaonenses que ya no viven”.

    Descanse en paz.

  3. Una gran persona, su casa y su despacho profesional estuvieron abiertos siempre a quien lo necesito y especialmente a la gente de Osuna, a la que amaba hasta el extremo. “El pueblo que pone cascabeles a mis pulsos, cuando, carretera adelante, viniendo desde Sevilla, se asomaba a los ojos como un remanso de promesas, y una ofrenda abierta de esperanzas y de gozos.” Del Pregón de la Semana Santa, que pronunció en la Iglesia de Ntra. Sra. de Consolación el Domingo de Pasión de 1983, el primero desde que reorganizó el Consejo Local de Hermandades (Entonces Junta de Hermandades en 1981). Aunque lo conocia desde chico, por la amistad que le unía con mi padre, tuve la ocasión de mantener una estrecha relación con el que incremento nuestra amistad y mi cariño y admiración hacia su persona (D.E.P.)

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