Una revirá a la Comarca de la Sierra Sur, por Carmen Prados

La Cuaresma es tiempo de reflexión, de ayuno, de oración, de espera, de acción de gracias y penitencia. Pero también es tiempo de recogimiento, de conversión, de misericordia, de compartir y de festejar. De fiesta compartida y concelebrada. Porque es precisamente en estos días, 40, desde la Ceniza a los Ramos, el tiempo y los días en los que son muchos los carteles, piezas, obras, pinturas, marchas, estrenos… que se presentan. Por y para la Cuaresma. Por y para la Semana Santa. Y quien se siente cofrade y vive estos días deshojando calendarios … sabe bien de lo que hablo. Sabe y entiende, como se entienden las cosas aquí, de verdad. Sabe de cuartelillos, de tertulias, de charlas interminables, de olores, de sabores, de quejíos, de ensayos, de priostía y labores de casa hermandad … sabe de todo lo que entrañan estos 40 días de espera latente.

Una espera que para mí, tiene un rincón y una esencia. La de esta comarca sevillana que tan buen legado cofrade ha dejado, pero que tan buena simiente ha plantado. Una comarca tan sevillana como cualquier otra, tan nuestra y tan de verdad en la que músicos, pintores, restauradores … se dan la mano y sacan pecho. Orgullosos de donde vienen y de donde son. Promesas y artistas, todos insultantemente jóvenes, pero con un prodigio innato y un sentimiento común. El respeto a nuestras tradiciones con esa pizca de rebeldía y vanguardia que les ha puesto en el punto de mira. No sólo de nuestra Andalucía del Centro, sino del corazón cofradiero de pueblos y ciudades como Málaga, Sevilla, Antequera, Cantillana, Alhaurín …

En este rincón de nuestra Sierra Sur, esta Cuaresma, hay que 3 jóvenes que despuntarán con sus obras y creaciones. Ya lo vienen haciendo, desde hace años y consolidarán su currículum artístico y cofradiero con sus últimas creaciones. Suerte la mía de tenerlos cerca, a los 3. Pedrera, Estepa y La Roda forma este triángulo sentimental que ha marcado mi vida personal y profesional. En todos estos años he conocido a gente, mucha, que con su trabajo callado y sincero ha peleado, sin amilanarse, por sus proyectos, por sus sueños, por su carrera … sin importarles estar a más de 100 km de la capital, en sus pequeños talleres y salas de estudio … En esos rincones en los que están forjando a base de pinceles y pinturas o de notas musicales nuestro patrimonio más personal y emocional. 

Y por hacer escala en alguno de ellos, empezaré por Pedrera. Allí en 1993 nació Aída Carvajal. Licenciada en Conservación y Restauracion de Bienes Culturales en la Facultad de Bellas Artes de Sevilla, cuenta además con el máster oficial de Artes, Museos y gestión del Patrimonio Histórico de la Universidad Pablo de Olavide. Durante la carrera y el máster realizó prácticas de restauración en Casa Pilatos y la Iglesia de San Antonio Abad  (El Silencio)  de Sevilla; en el Convento de Sta. Clara de Zafra y en los talleres de restauración del Museo de Bellas Artes de Sevilla. Hasta la fecha ha realizado carteles para las Hermandades de San Juan en 2015 (Pedrera), el del V Aniversario del programa de radio Pasión y Esperanza (2018), el del X Aniversario de la Agrupación Musical Dulce Nombre de Estepa (2018) y su logo conmemorativo, así como, el del Sábado Santo 2018 de Pedrera, su obra más reciente. Una pedrereña a la que su Semana Santa huele a canela, clavo y romero. Tiene su cuna en Pedrera pero muere con su Señor Gitano y su Virgen de las Angustias.

A sólo 12 kilómetros, en Estepa, y 4 años antes nacía  Jesús Joaquín Espinosa de los Monteros Pérez. Con sólo 9 años ingresó en la banda de música, donde se inicia con el clarinete. Finalizados los estudios profesionales, termina el Grado Superior de Clarinete en Sevilla. Clarinete principal de la sociedad Filarmónica del Carmen de Salteras y director de la banda de música de El Saucejo (Sevilla). En el mundo de la composición son numerosas las marchas procesionales que llevan su firma por la geografía andaluza, destacando entre otras, Y en Triana la O, Siempre la Esperanza, La Caridad del Arenal, Danos La Paz, Regina Sacratissimi Rosarii, En cada Lágrima o Reina de La Roda Corona, para la Dolorosa del Sábado Santo.

Y precisamente, La Roda, es la localidad natal de Juan Antonio Aguilar Jiménez, conservador y restaurador de bienes artísticos, licenciado en Bellas Artes por la Universidad de Sevilla, y doctorando en Investigación conservación preventiva sobre los factores de riesgo en la manipulación de las imágenes devocionales de las hermandades y cofradías. En la última década ha participado en las restauraciones en retablos de las parroquias hispalenses de Santa María La Blanca, San Pedro, Omnium Sanctorum y Magdalena  o Santa Ana en La Roda de Andalucía, entre otras;  pero sin duda, su mayor repercusión ha venido de la mano de carteles de magnífica ejecución y producción pictórica. Sus composiciones han anunciado a hermandades como las sevillanas del Carmen Doloroso, los Estudiantes, la Esperanza de Triana o la Sed, así como las malagueñas de los Estudiantes o Santa Eufemia en Antequera, la Humildad de Sierra de Yeguas, el Dulce Nombre de Málaga o  Los Moraos de Alhaurin el Grande. Este fin de semana presenta por segundo año consecutivo el cartel de La Paloma de Málaga y en agosto, su pintura, anunciará la subida de la Asunción de Cantillana.

Más allá de localismos, la Cuaresma en nuestro Centro de Andalucía es tiempo de luz, de primavera, de jubilosa espera y de emoción cofrade. En nuestros pueblos abrimos de par en par las ventanas y el corazón. Llevamos un año esperando. Algunos pintando, otros tocando o componiendo y otros contando la vida, cofrade.

Feliz Cuaresma.

Carmen Prados Álvarez

 

AÍDA CARVAJAL

 

JESÚS JOAQUÍN ESPINOSA DE LOS MONTEROS

 

JUAN ANTONIO AGUILAR

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