Se bendijo el Señor de la Salud, una obra devocional de Darío Fernández a la altura del patrimonio de Osuna

El 26 de septiembre será un día marcado y recordado en la historia reciente no solo de la Agrupación Parroquial de Nuestra Señora de Fátima sino de todo el pueblo de Osuna por ser la fecha elegida para la solemne bendición de la obra del imaginero sevillano Darío Fernández Parra que lleva la advocación de Nuestro Padre Jesús de la Salud en su Presentación al Pueblo.

La Eucaristía fue oficiada en la Antigua e Insigne Iglesia Colegial Parroquial Mayor de Nuestra Señora de la Asunción a las 12 del mediodía con el aforo permitido al completo.

Cuando la procesión de entrada llegaba al cancel del templo, las puertas del mismo se abrieron para que los fieles pudiesen contemplar la excelsa imagen que fue portada en andas hasta el crucero donde fue situado, causando la admiración de todos los fieles asistentes.

Presidió la Eucaristía un emocionado don Juan Dorado, párroco de la iglesia de Nuestra Señora de Consolación, quien estuvo acompañado por don José Luis López, ursaonense y párroco en El Rubio y Marinaleda, así como de don Juan Martín.

Al acto acudieron Álvaro Reina, presidente del Consejo General de Hermandades y Cofradías; Manuel Rodríguez, delegado de Festejos, Brígida Pachón, teniente de alcaldesa; Miguel Ángel Araúz, director general de Patrimonio Histórico de la Junta de Andalucía; los portavoces de la oposición Jesús Arce y José Luis Rodríguez; representantes de todas las hermandades de penitencia y gloria, del Patronato de Arte y de su extensión cultural Amigos de los Museos y de la asociación Haerens; una representación de las hermandades de Araceli de Sevilla y del Olivo de Écija; y el propio imaginero, Darío Fernández Parra, acompañado de su familia.

Actuaron como padrinos en el momento de la bendición los hermanos mayores de la Hermandad de Nuestra Señora de Consolación y del Santísimo Cristo de la Pax, María del Carmen Echevarría y José Manuel Torrejón, respectivamente.

Destacaron las palabras del don Juan Dorado al hablar de la imagen cuando dijo que “tiene unción” y dirigiéndose a un también emocionado imaginero le espetó que “tus manos están tocadas por Dios”.

Al finalizar la Eucaristía con el canto de la Salve interpretada por la Orquesta de cámara Santa Cecilia, los fieles se agolparon en torno a la imagen para poder verla de cerca y sentir su protección.

La unanimidad fue la tónica de quienes lo contemplaban. Belleza, proporcionalidad, dinamismo, imagen que llama al encuentro, a la devoción… y la advocación “no era casualidad”, en palabras de don Juan.

Tras la Eucaristía, se abrió la Puerta del Sol de la Colegiata para que Osuna acogiese en sus calles a la primera imagen tras diecinueve meses de sequía a causa de la pandemia.

A los sones de la capilla Da Capo los primeros rayos de luz que realzaban aún más la belleza del Señor de la Salud emocionaban a quienes le acompañaron hasta la iglesia de Nuestra Señora de Consolación.

Tras una Misa de Acción de Gracias, la imagen volvía a salir a la calle sobre las 20:35 en dirección a su sede definitiva, la iglesia de Nuestra Señora del Rosario de Fátima.

En la misma puerta del templo se produjo la conjunción de la imagen con el pueblo, ya que el saetero Manuel Cuevas le dio la bienvenida con una saeta en la que le pedía al Señor de la Salud por el fin de esta enfermedad que tanto mal ha causado en todo el mundo.

Fue una procesión distinta, y no solo por la ausencia de luz. El gentío, las ganas y el ansia por llegar a su barrio, acompañado de momentos de tremenda emoción al acercarse a las casas en las que habita la enfermedad ejemplificaban que lo de ayer no fue un capricho de un grupo de personas. El trasfondo se podía palpar.

La jornada histórica finalizó con el Señor de la Salud presidiendo un imponente altar acompañado por Nuestra Señora de la Encarnación, cotitular de la hermandad, donde seguirá con los actos conmemorativos.

La Agrupación, el barrio y el pueblo de Osuna deben estar orgullosos de una jornada que pasará a los anales de la historia reciente de nuestra villa.

Texto: El Cuartelillo.

Foto: Clara Domínguez.

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