Osuna disfrutó de una Madrugá completa

Image-2Al alba Nazareno, despertaba para ser reinado y coronado por un pueblo, Osuna, que masivamente lo esperaba ante la puerta de la iglesia de la Victoria para acompañarlo en su recorrido por las calles de la Villa Ducal. No iba solo, como siempre, su bendita Madre, la Virgen María de los Dolores, iba detrás, con paso lento y acompasado siguiendo los pasos de su hijo hasta el monte Gólgota de Osuna, la Insigne iglesia Colegial.

Al sol de “La madrugá”, la Virgen de los Dolores salía también a la calle para ser coronada como una Reina, la Reina de Osuna.

Nuestro pueblo de esta forma se preparaba para uno de los momentos culmen de nuestra Semana Santa, siendo este la chicotá de subida incansable de ambos pasos desde la Plaza Mayor hasta la Colegiata, que transcurriría en una hora aproximadamente. Nuestros compañeros de El Pespunte, han emitido esta subida y lo podemos volver a visualizar las veces que queramos en el Facebook de nuestro periódico digital.

Exornado de claveles rojos, el paso de Nuestro Padre Jesús Nazareno, avanzaba bajo la voz de sus capataces, Jesús Bellido Plaza y Rafael Elías, comandando una cuadrilla de 32 costaleros, los cuales llevaban a Jesús Nazareno por las distintas calles de Osuna, bajo la música de la Agrupación Musical María Santísima de la Encarnación.Image-1

El paso de la Virgen de los Dolores, exornado con gran variedad de gladiolos, claveles, orquídeas, fresias, liliums, dendros, rosas, claveles, etc… iba guidado por el debutante José María Rodríguez Calle “Chico de la Compañía”, comandando a 32 costaleros que bajo la música de la Asociación Cultural Banda de Música “Villa de Osuna” llevaban a la Madre de Dios hasta el mismo cielo ursaonense.

Dos momento álgidos de la procesión fueron en el paso de Nuestro Padre Jesús, indistintamente de la salida y la entrada, además de la subida hasta la Colegiata, la subida en la calle San Pedro, donde vimos el paso “sobre los pies” con un andar exquisito y elegante, realizando un movimiento precioso de la túnica del Señor de Osuna.

Otro momento ápice en el recorrido fue la gran y preciosa petalá que le realizó la Hermandad Servita de los Dolores a su imagen titular desde el balcón del Casino y dependencias de las casas consistoriales de Osuna, justo antes de entrar en Carrera Oficial, al son de “Hossanna in excelsis”. Con pétalos bordaron el manto liso que aún procesiona en el paso de la Virgen a la espera de ver de regreso el manto bordado que está restaurándose en los talleres de Elena Caro.

Evaristo Cuevas fue uno de los saeteros, junto con la vecina ursaonense María José y varios saeteros más, los que a su paso cantaban sus plegarias y oraciones a Nuestro Padre Jesús y a la Virgen de los Dolores.

Tras un cierto y debatido retraso en el cortejo de ambas procesiones, entraron en la iglesia de la Victoria acompañados por el pueblo de Osuna que en ningún momento abandonó a las imágenes que procesionaban por la Villa Ducal en nuestra madrugá.

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