¿Por qué nos da miedo cambiar?

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Hemos oído hablar a menudo de cómo nos atrapa nuestra “zona de confort” a la hora de introducir cambios en nuestra vida. Pero, ¿sabes qué guarda tu zona de confort debajo de la alfombra? Presta mucha atención a esto y te aseguro que encontrarás fuerzas para tomar decisiones muy difíciles.

Pon a raya al cocodrilo

Déjame que te presente al cocodrilo. Así es como llamaremos a tu cerebro reptiliano. El cerebro reptiliano está directamente asociado al control de las funciones básicas de supervivencia. Él es el primero que reacciona ante los estímulos externos, y lo hace interpretando cualquier cambio como una posible amenaza. Esto también ocurre cuando escuchas ideas distintas a las tuyas. El cocodrilo tiene tres funciones: prevenirte, protegerte y servirte. Es decir, te bloquea ante el cambio con una intención positiva en su origen.

Cuando sentimos miedo ante un cambio para el que consideramos que no estamos preparados, ocurren dos cosas en tu mente:

  • En primer lugar, nuestras hormonas comienzan a afectar profundamente a las estructuras de la memoria y las matan, haciendo perder en los centros de la memoria (hipocampos) hasta el 20% de su volumen. ¿Qué ocurre entonces? Que se reduce nuestro campo de experiencia, es decir, olvido dos cosas muy importantes: por qué debo cambiar y que estoy preparado para ello. Esto genera un estado de ansiedad que, prolongado en el tiempo, introduce una tristeza larvada que termina en profundas depresiones.
  • En segundo lugar, el miedo ante el cambio hace que el riego cerebral se desplace desde el neocortex (donde está la creatividad o la planificación) hasta las profundidades del cerebro reptiliano (preocupado sólo de la supervivencia). Es decir, no puedes reaccionar o planificar con soltura simplemente por falta de riego en tu neocortex. De modo que el cerebro reptiliano te prepara no para inventar ni tener perspectiva ante los problemas, sino para reaccionar bruscamente en forma de ataque, huida o bloqueo.

Si sabes que esto ocurre en tu cerebro ante el miedo, entonces no podrás reaccionar con imaginación y sensatez si continúas pensando que no puedes superar la adversidad, porque ese miedo te deja sin recursos mentales. Por eso, piensa que puedes influir en cualquier circunstancia por compleja que sea si conservas un poco de calma.

Si te deprimes porque crees que no eres capaz de afrontar cambios necesarios, entonces ¡ya es hora de que pongas a raya al cocodrilo!

 

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