Madrugá ursaonensa, llena de bordados, fe y devoción.

A pesar de las incertidumbres meteorológicas que se barajaban en las primeras horas de la madrugada; el Dios de Osuna y su bendita Madre de los Dolores se encontraron un año más con su pueblo, aunque con algunas modificaciones en su itinerario habitual.

Eran las 5:40 horas cuando se reunieron en cabildo de oficiales las Juntas de Gobierno de la Hermandad de Ntro. Padre Jesús Nazareno y de Ntra. Sra y Madre de los Dolores para tomar una decisión sobre la realización de sus estaciones de penitencia respectivamente. Minutos más tarde, Monseñor D. Mariano Pizarro tomó el atril de la Iglesia de la Victoria para anunciar a todos los hermanos de ambas hermandades que la decisión tomada era la de realizar la estación de penitencia pero sin realizar subida a la Colegiata de Osuna, y manteniéndose el resto del itinerario intacto por riesgos de chubascos dispersos sobre las 11:30 horas. Seguidamente se rezó la oración de salida y sonó el llamador del paso de Ntro. Padre Jesús Nazareno para trasladarlo hasta la nave central e ir organizando el numeroso cortejo procesional con el que cuenta dicha Hermandad. Tras realizar esta primera levantá al cielo por los difuntos de la Hermandad, fue cuando se escucharon los primeros aplausos dentro de la Iglesia de la Victoria oyéndose solo la voz del capataz y el recheo fino de sus costaleros. La segunda levantá se le dedicó a las dos Hermandades que residen en la Iglesia de la Victoria, la de la Quinta Angustia que procesionará en esta tarde de Viernes Santo y la de la Virgen de los Dolores.

De esta manera, todo quedaba dispuesto hasta que se abrieron las puertas de la Victoria sobre las 6:10 horas para que comenzará así la madrugá de Osuna.  Una vez, puesto el cortejo de Jesús Nazareno en la calle sobre las 6:30 horas salía el nazareno por el dintel de la Victoria sonando como es de costumbre el Himno Nacional y la marcha Perdona a tu Pueblo por parte de la A.M María Santísima de la Encarnación, seguida de una saeta desde uno de los balcones; fue en este instante cuando empezaron a verse las primeras lágrimas de devoción hacia la imagen de Jesús Nazareno.

De pronto, en la calle La Cilla se hincaron las primeras rodillas de su fiel penitencia en los adoquines para cumplir con la palabra de San Pablo a los filipenses…»para que en el nombre de Jesús se doble toda rodilla se doble de los que están en los cielos, y en la tierra, y debajo de la tierra»; y si fuera del templo había rodillas dobladas ante Él, dentro de la Victoria también, en este caso los penitentes de la Virgen de los Dolores arrodillados ante el Monumento Eucarístico rezando para que su estación de penitencia fluyera con total normalidad, momento muy especial e íntimo para los hermanos de la Virgen de los Dolores.

Otros de los momentos íntimos, fueron las dos primeras levantás del paso de la Virgen realizadas por D. José Antonio Barrera Valverde  y por D. Manuel Moreno Serrano, pregonero mayor y pregonero de la juventud cofrade de Osuna, respectivamente. Un bonito gesto por parte de esta Hermandad servita.

En torno, a las 7:05 horas con las primeras luces del alba, ponía la Hermandad de los Dolores su cruz de guía  en la puerta de la Victoria para seguidamente poner también su cortejo de penitentes negros con cera roja sacramental en las calles de Osuna. Así, solo quedaba esperar a la Madre del Nazareno, más radiante que nunca, se acercaba con paso corto y su candelería completamente encendida para que su pueblo la acogiera como siempre, con el mismo cariño que un hijo recibe a una Madre. Entonces, todo el mundo que estaba agolpado en la puerta de la Victoria pudo vivir uno de los momentos más bonitos y emotivos de la Semana Santa de Osuna, la salida de la Virgen de los Dolores con la marcha «La Madrugá», interpretada magistralmente por la Banda de música «Villa de Osuna».

Al no subir hasta la Insigne Iglesia Colegial, en momento que la Virgen de los Dolores pisó las calles de Osuna sobre las 7:25 horas, la Hermandad de Jesús Nazareno pedía la venia en el palquillo de autoridades para poder transcurrir por la Carrera Oficial; sin solución de continuidad al pasar el último nazareno de Jesús Nazareno, la Hermandad Sacramental de los Dolores realizaba la misma operación de pedir la venia al Consejo de Hermandades.

Algunas de las peculiaridades que hemos podido observar en el cortejo de Jesús Nazareno ha sido el estreno de la nueva cruz que ha portado el Señor, además de la túnica bordada en terciopelo rojo, que por curiosidad no la llevaba puesta en su paso procesional desde los años 80. Por otro lado, otra de las estampas que Osuna esperaba con ansias es el poder observar en la calle el magnifico manto bordado de la Virgen de los Dolores recién restaurado por los talleres de Elena Caro en la capital sevillana. Una obra textil neobarroca bordada por las clarisas de Osuna en 1923, que en esta mañana lo hemos podido observar en todo su esplendor cobijando a la Santísima Virgen de los Dolores.

De nuevo Osuna ha podido vivir su madrugá de Viernes Santo, aunque este año con un sabor agridulce por no poder subir hasta lo más alto de Osuna, su Iglesia Colegial; pero sí ha sido posible la expresión pública de fe con estas dos Hermandades de nuestra Villa Ducal que culminaron su Estación de Penitencia, Jesús en torno a las 12:15 h., aprox., y la Virgen en torno a las 13:00 h., aprox. Por eso podemos afirmar que ha sido una madrugá histórica de finos bordados pero acompañados de mucha fe y devoción.

Manuel Moreno Serrano

Fotos: Jesús Povea
Vídeo: Javier Gracia

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