Fernando Vaquero presentó el cartel de la Semana Santa de Osuna 2019

En la mañana de ayer, domingo 24 de febrero, el Consejo Local de HHCC de Osuna realizó el acto cuaresmal donde, entre otros, se presentó el cartel de la Semana Santa de Osuna 2019, obra realizada por el artista Fernando Vaquero Valero, quien ha accedido gentilmente a realizarnos la misma explicación que ayer disertó sobre su cartel. A continuación, en las siguientes líneas, podréis leer qué ha querido plasma el autor en su cartel detenidamente: 

Hay ocasiones en que la excelencia de una imagen es tal que ejemplifica por sí sola el significado del término “obra maestra”. Nuestra Madre y Señora de los Dolores, amén de un icono devocional incuestionable, es una de esas escasas tallas que podríamos catalogar como cumbre y referente en su iconografía. Hablamos sin duda de una de las obras marianas más interesantes de la provincia de Sevilla y cuya hermandad celebra este año su tercer centenario. Es por este motivo que la protagonista indiscutible de mi cartel de la Semana Santa de Osuna 2019 sea Nuestra Madre y Señora de los Dolores.

Si les parece vamos a ir desgranando todos y cada uno de los significados, lecturas y símbolos con las que he querido componer este cartel.

Como saben, la Hermandad de Nuestra Madre y Señora de los Dolores es una hermandad servita. La orden servita es una orden medieval, fundada en Italia por siete hombres, conocidos en la literatura cristiana como los siete santos fundadores quienes pertenecían a una especie de cofradía dedicada a la veneración de la Virgen María. En el documento más antiguo de la historia de esta Orden, conocido como la “Leyenda de los Orígenes” se fija como fecha de fundación el 15 de Agosto de 1233. Cuenta la leyenda que dicha noche los siete hombres se encontraban celebrando la vigilia de la Asunción de Nuestra Señora, cuando se les presentó la Santísima Virgen y les comunicó su deseo de que fundasen una Orden para venerar sus Dolores y estar al servicio de los más necesitados.

Curiosamente siete son también los dolores de la Virgen, los hermanos servitas saben mucho de esos siete dolores de la Virgen, ellos lo representan con un corazón atravesado por siete puñales, uno por cada dolor que padeció la Virgen María, de ahí que las Vírgenes servitas suelan llamarse Virgen de los Dolores .

Siete puñales..siete hombres ..siete dolores..sobre esta idea gira mi cartel.

He querido representar a aquellos siete hombres , canonizados posteriormente por Leon XIII, en forma de ángeles, ángeles que rodean a la Virgen formando entre todos una ráfaga como la que saca Ella el Viernes Santo, ángeles que portan cada uno una pesada carga: un dolor de la vida de la Virgen, de ahí sus rostros dolientes . Al lado de cada ángel he querido escribir cada dolor que repasaremos ahora brevemente.

Los siete dolores de la Virgen comienzan con el conocido como “La espada de Simeón” del que nos habla Lucas en su Evangelio : en él se nos narra la escena de la presentación del Niño en el templo. María y José en aquel acto de presentación entregan el Niño al anciano Simeón y éste al verlo eleva a Dios un himno de alabanza diciendo : “ya pueden terminar mis días, porque mis ojos han visto tu salvación, la luz ha llegado a Israel” María y José quedaron admirados por esas palabras, Simeón entonces, dirigiéndose a ellos les dijo: “Este Niño ha sido destinado para ser caída y resurrección de muchos en Israel, y será signo de contradicción”, por ultimo Simeón miró directamente a María diciéndole : «y a ti, una espada de dolor te atravesará el alma» profetizando con esta frase la Pasión de Cristo.

Esa espada de dolor de Simeón es la que ven en la parte superior del cartel, una espada que porta el primero de los ángeles atravesando de dolor el corazón y el alma de María, un alma representada en esta ocasión por la palabra Osuna que como ven he querido colocar en el interior del cuerpo de la Madre como representación de su alma .

Este primer dolor lo he resaltado por encima de los demás porque entiendo que engloba perfectamente a la Semana Santa : la profecía de Simeón fue el anuncio de lo que estaba por llegar en la Vida de Jesús y María, por eso lo he colocado encima de la palabra SEMANA SANTA, ya que el cartel es también el anuncio de lo que está por llegar : la Semana Santa

Tras ese primer dolor vendrán otros 6 en la vida de María:
– La huida a Egipto, que podemos ver por ejemplo en el extraordinario zócalo de la capilla sacramental de Nuestra Madre y Señora de los Dolores.
– La pérdida de Jesús en el Templo, la cual vemos el Domingo de Ramos con el Niño perdido.
– El Encuentro de María con Jesús, del que podemos meditar cada mañana de Viernes Santo en la Colegiata cuando Madre e Hijo se encuentran.
– La Crucifixión de Jesús , un dolor que nos estremece cuando contemplamos al Cristo de la Vera Cruz , al de la Misericordia o al de la Paz).
– El sexto dolor es el Descendimiento de la Cruz , el cual vemos cada Viernes Santo en la Quinta Angustia.
– Y el último de los Dolores: el Entierro de Jesús, ese Santo Entierro que cierra la Semana Santa ursaonense.

Estos Siete Dolores se encuentran arropados por un fondo negro , un negro que nos recuerda no solo la túnica que visten los nazarenos de la hermandad de los Dolores en señal de duelo sino también el color del hábito servita.

Y una vez recorrido el mensaje de mi cartel volvemos a Ella.

Una luz cenital baña los misteriosos ojos entrecerrados de Nuestra Madre y Señora de los Dolores, las pestañas de esos ojos proyectan una sombra sobre los pómulos acentuando así la sensación melancólica y el misticismo, invitando al espectador a recogerse y meditar sobre esos siete dolores. También esa sombra provocada por la luz en su rostro nos remarca de especial manera los signos faciales dando la sensación de un rostro envejecido por un dolor desgarrador, de entre las sombras parece adivinarse ese grácil hoyuelo de la barbilla que José de Mora plasmó con sobrecogedora maestría.

La virgen no lleva corona, ni manto bordado permitiendo al espectador recrearse en las dulces ondulaciones de su maravilloso y en su particular trabajo de estofado.

La espada de dolor, los brazos de los ángeles, los puñales… todo conduce a un mismo punto…el corazón…un corazón que es de plata todo el año pero que cada viernes santo se transforma en un bellísimo corazón dorado que late al unísono junto a todos los cofrades de Osuna.

Este cartel ha sido inspirado por alguien que ha traído a mi vida la ilusión que una vez creí perdida, ha traído a mi vida las ganas de vivir, de crear y cada mañana me regala el mayor de los tesoros: su sonrisa. Mi hija Julia ha sido la inspiración de este cartel y a ella se lo dedico.

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