Entrevista a D. Raúl Moreno Enríquez, párroco de Ntra. Sra. de La Victoria

Hace unos días la Archidiócesis de Sevilla dio a conocer los nuevos nombramientos de los sacerdotes que ocuparán las Parroquias en las que se han producido cambios para este nuevo curso pastoral 2019-2020. En estos cambios producidos, una de las Parroquias que se ven inmersas, es la de Ntra. Sra. de La Victoria de nuestra Villa Ducal, donde recibiremos con los brazos abiertos a D. Antonio Raúl Moreno Enríquez – D. Raúl como quiere que se le llame-, un sacerdote bueno, amable y servicial, quien se ha ofrecido desde el primer momento en que este equipo lo ha llamado telefónicamente a realizar la siguiente entrevista previa a su nombramiento en Septiembre:

  • En base a que es de las primeras veces que le realizan una entrevista digital, para quien no le conozcamos, ¿Quién es D. Raúl Moreno?

Ante todo, puedo decir que soy persona, con todo lo que ello conlleva, con sus más y sus menos, pero hasta hoy no me he olvidado de ser persona. Después un enamorado de lo que hago y del ministerio que Dios me ha regalado, sin merecérmelo. Y, por último, si tuviera que ponerme un nominal sería servicio, puesto que es lo que mas me gusta: el poder servir, dentro de mis posibilidades, a todo aquel que lo necesite.

  • ¿Cómo sintió usted la llamada de Cristo para entrar en el Seminario?

Pues la sentí, como primer momento, el día de mi renovación de las promesas bautismales, cuando el sacerdote me entregó una frase que me decía: “Cristo, el amigo que nunca falla”. Y, después de muchos momentos de mi vida en los que siempre el Señor ha estado, decidí hacerle caso a la voz que siempre me interrogó el porqué no podía ser sacerdote.  Tengo que decir que, hasta hoy, soy feliz y muy mucho. No como el primer día, sino aún más, y no carezco de persecuciones, pero a pesar de todo y como os vuelvo a decir, sin merecérmelo, soy enteramente feliz.

  • En sus eternos «27 años», como de forma jocosa me ha dado usted el permiso de ilustrarlo ¿Cuándo se ordenó y por qué lugares ha pasado predicando la palabra de Dios?

Fui ordenado Diácono el 10 de Septiembre del 2006 destinado a la parroquia de San Pedro de Carmona. Un año más tarde, me ordenaron sacerdote el 9 de Septiembre del 2007, fui nombrado como neopresbítero para la parroquia de la Victoria de Morón de la Frontera. En el año 2011 fui nombrado párroco del Ave María y San Luis de Dos Hermanas. Cuatro años más tarde me propusieron estudiar liturgia en el Pontificio Instituto Litúrgico de San Anselmo de Roma en el que he ampliado estudios de dicha materia. Y ahora con vosotros en la Victoria de Osuna.

  • ¿Qué reflexión y resumen breve haría de su paso por la vida sacerdotal desde que se ordenó hasta la actualidad?

Desde mi punto de vista, pienso que el pueblo fiel necesita mucho, por lo que la formación es muy importante, de ahí que valore de manera significativa el estudio personal. Con respecto a la sociedad de hoy, solo decir que ha cambiado un montón, pero esto lo único que me ayuda es a interesarme más por las necesidades de los que me rodean para así servirlos mejor. Esto a modo de reflexión personal dentro de los parámetros de mi vida sacerdotal.

Con respecto al paso de las parroquias por las que he vivido como sacerdote solo me cabe decir que he aprendido, sin dejar de hacerlo, a manifestar a Dios. Nunca me podía imaginar que seria el instrumento que plasmaría su rostro en la sociedad de hoy. Por ello, lo que pretendo todos los días es que se vea a Él y no a mi. De ahí mi lema sacerdotal: “no soy yo quien vive, sino Cristo quien vive en mí” (Gal 2, 20), teniendo claro que no soy más que una vasija rota que alumbra gracias a su fulgor, y no es mía, sino que me la dio para que otros se pudieran servir de ella.

  • Los encasillamientos personales no son aconsejables, ni buenos, pero dentro de la vida sacerdotal, ¿qué es lo que más le gusta a D. Raúl?

Ser sacerdote que trabaja por y para la Iglesia de Dios: me gusta todo lo que concierne a mi vocación y si volviera a nacer lo volvería a pedir.

  • Dentro de los grupos parroquiales de una Parroquia, ¿cuáles son sus objetivos primarios?

Los necesitados, son la prioridad del Señor y por supuesto mía también: hacia todo el que se sienta necesitado, a por ese, me llevará el Señor, estoy seguro.

  • ¿Conoce Osuna y su mundo cofrade?

Aún no, no se si os defraudo, pero es lo que os puedo decir. He escuchado muchas cosas y todas muy buenas, así que os insto a que me ayudéis a vivirlo, para que también aprenda de vosotros y con ello pueda estar más cerca de vosotros, sobre todo por si os puedo ayudar en algo y dentro de mis posibilidades.

  • ¿Qué le han informado de su nueva Parroquia?

Me han dado muchas pinceladas pero lo que tengo claro es que solo puedo decir que no me merezco tanto.

  • ¿Qué sintió cuando Monseñor Juan José Asenjo lo envió a esta Parroquia?

Lo que sentí fue un cúmulo de emociones positivas que no os puedo explicar, pero sobre todo me puse muy contento. A partir de ese día estoy rezando fuerte por todos y cada uno de los que Dios me encomendaría y, por supuesto, aún no conozco.

  • Lo mismo es usted rociero, que toca la guitarra por su abuela, que has realizado el camino Neocatecumenal, que vive la fe en Cristo con los jóvenes o que es cofrade, pero ¿Don Raúl hay algo a lo que no se abra o no permita realizar?

Lo único que no me gusta y por supuesto nunca he consentido es la mediocridad que conlleva la mala educación y la impertinencia insultante que ataca a nuestra Iglesia.

  • ¿Cómo son sus Eucaristías y sus homilías?

Esta pregunta me causó, cuando la leí detenidamente, una verdadera impresión porque pensaba que la gente de hoy no se paraba a pensar en ello. Pero tengo que decir que lo único que tengo claro es que no son mías sino son sus eucaristías, las del Señor; ni tampoco son mis Homilías sino del Espíritu Santo. Si en algo me permite Dios participar es en poner todo lo mejor para que sea Él el que aparezca y el protagonista de ellas, a mi lo que me tocaría es de hacerlas para que se cumpla su cometido: dar gracias.

  • Está usted en proceso de obtener el Doctorado en Liturgia, telefónicamente hemos coincidido en que no sabemos la mitad de la mitad sobre ella, ¿qué debemos saber los católicos que sea importantísimo sobre la Liturgia?

El adjetivo de carácter superlativo en su mayor grado por el sufijo “ísimo” o “ísima” del verbo importar, interesar, o suponer lo pondría con más insistencia, si cabe, junto al nominal Liturgia, es decir, que para mi todo es “importantísimo” dentro de la Liturgia, hasta los silencios y el respirar. Pero si tuviera que destacar algo para que los fieles tengan en cuenta a la hora de la vida litúrgica sería: el preocuparse por mantener presente el valor latente del Misterio, que, mediante la participación activa o pasiva del fiel cristiano en comunidad, hace de todo lo que es la Liturgia el objeto de la estética y la belleza celebrativa. Esto es difícil de entender si no se tiene claro a qué se viene a la Iglesia; porqué se vive en la Iglesia y cómo se permanece en ella.

Para finalizar, oiremos un audio de D. Raúl sobre sus ganas de llegar a Osuna:

Desde estas líneas de El Cuartelillo de El Pespunte queremos agradecer el servicio, la amabilidad y la inmensa disponibilidad que Don Raúl Moreno ha tenido para con nosotros y, personalmente, para conmigo mismo.

 

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