Leyendo ahora
Desde mi calle – Cuarenta años

Desde mi calle – Cuarenta años

Hace unos días conmemoramos el día de Andalucía. Este año ha sido una fecha especial porque se han cumplido cuarenta años desde aquel 28 de febrero de 1980 donde los que pudieron votar el Estatuto aprobaron una de las leyes más celebradas de la Democracia.

Ser andaluz es algo que se puede llevar como uno mejor quiera o pueda, pues la identidad es algo muy particular. Como ha dicho recientemente nuestra paisana Mari Pau Domínguez, los que hemos vivido nuestra identidad andaluza viviendo fuera, siempre hemos sido forasteros. Forasteros en el rincón donde vivimos porque nuestra personalidad no se asemeja a la que se espera de alguien del lugar y forasteros en la tierra con la que nos sentimos más identificados porque  vivimos fuera. A eso siempre le llamé yo crecer en el desarraigo, aunque uno hace lo posible para crear su entorno y evitar esa sensación de no estar ubicado. Afortunadamente, en esta Cataluña donde vivimos miles de andaluces de primera y segunda generación,hoy día es fácil vivir a nuestra manera, con algo más de sal y pimienta que nuestros anfitriones.

Desde la novena provincia lo podemos sentir cada día mejor. Los medios de comunicación y la red nos permiten tener más cercanía de todo lo que ocurre por Andalucía. El Pespunte está a un clic en el ordenador, Canal Sur está en nuestro televisor y la radio en podcats proporciona momentos de traslado emocional.Mi experiencia personal me ha demostrado que ser andaluz fuera de Andalucía es tener la posibilidad de sentirte más de cualquier lugar del mundo porque tal como reza el lema nacional, la vocación del andaluz es ser universal.

Un año más, ¡que viva Andalucía y sus gentes!.

¡Salud y letras!

Juan Zamora Bermudo

TARDES DE RADIO

La penumbra y el olor a pueblo inundaban la alcoba en aquellas tardes de agosto sevillano. Recuerdo el olor a jazmín y a ropa limpia y recuerdo también que la novela sonaba en el transistor, mientras mi abuela me acurrucaba entre sus brazos para que me durmiera. Desde ese día cuando escucho la radio con los ojos cerrados, siento el aroma a jazmín, a ropa limpia y tengo a mi abuela Carmen a mi lado.

Lee también

© Gaelia 2019

 

El Pespunte no se hace responsable de las opiniones vertidas por los colaboradores o lectores en este medio para el que una de sus funciones es garantizar la libertad de expresión de todos los ursaonenses, algo que redunda positivamente en la mejora y desarrollo de nuestro pueblo.