Cristóbal Parra, director de SAFA-Osuna: “Desde marzo el volumen de trabajo ha sido tan intenso que a duras penas hemos tenido tiempo de parar”

Lamenta que se siga considerando a la escuela concertada 'como subsidiaria de la pública y no como complementaria'

La Casona de Calderón

Desde finales de 2004 reside en Osuna Cristóbal Parra Fernández (Huércal-Overa). Llegó con un billete de ida, pensando en que esta podía ser una parada más en esa itinerancia tan habitual en los inicios de la vida profesional de los docentes.

Licenciado en Física, lleva 8 años dirigiendo el Colegio de la Sagrada Familia de Osuna este servidor de la educación. Hoy El Pespunte quiere conversar y dar a conocer la personalidad de un profesional íntegro, de un conversador que deja un poso de alegría por la vida en su interlocutor.

Riguroso en su deber, muestra sus aptitudes resolutivas en el día a día de este centro concertado que acoge en su seno a 353 alumnos derrochando empatía con padres, alumnado, profesorado, servicio de limpieza, proveedores…

Días después de la aprobación por parte del Congreso de la Ley Celaá, nos desplazamos hasta este centro concertado para conocer la opinión de un 21apasionado de su profesión, creativo y promotor incansable.

¿Qué resumen nos puedes hacer de los dos primeros meses de este curso tan atípico?

En la balanza de estos dos meses se amontonan muchísimas horas de trabajo, de reuniones hasta fines de semana, pero sobre todo, me quedo con el primer día de colegio, cuando el silencio de los últimos seis meses se vio roto de repente por multitud de alumnos que volvían a su segunda casa. Una casa que los recibía con nuevas normas y con mucha precaución porque entre nosotros se encontraba y se encuentra desgraciadamente este virus que en tanto y a tantos nos está cambiando nuestra forma de entender la vida. Se hizo presente, más que ningún año, el lema de “Acoger-te” de nuestras líneas de fuerza con las que año tras año trabajamos la espiritualidad ignaciana.

 

¿Cómo se está llevando la entrada y salida por dos puertas diferentes?

No solo se trata de la entrada por dos puertas diferentes sino a diferentes horarios. Con este sencillo gesto pretendemos minimizar el riesgo de aglomeraciones. Desde el principio entendimos que de nada servía poner en el interior del dentro  todas las medidas de seguridad si en la entrada y salidas se producen grandes aglomeraciones que evitan mantener la distancia de seguridad.

Como dicen algunos padres: ¡Lo rápido que aprenden los niños!

 

¿Hubo algún día del verano que no pensases en este curso?

Entiendo que es una pregunta retórica, ¿verdad? Ha sido, de lejos, uno de los veranos más duros que recuerdo. Si alguien me preguntase dónde he pasado el verano, le respondería: C/ San Cristóbal nº 9, Safa (aunque afortunadamente en algunos momentos sólo mentalmente y no físicamente). Mi familia ha sido la que ha conseguido, apoyándome en todo momento, resituarme en todo momento ante lo importante de estos momentos. Es en este sentido, que a pesar de lo duro que han resultado estos meses, me siento la persona más afortunada del mundo. Afortunado y agradecido por tenerlos.

¿Cómo estás llevando las constantes conversaciones con el personal sanitario y las autoridades?

Este es uno de mis agradecimientos. Agradecimiento al personal sanitario. Llamadas en fin de semana, a las 9 de la noche y siempre con total disponibilidad. Y es de agradecer. Quien dictamina qué hacer en el caso de un positivo es la autoridad sanitaria. Tener una respuesta tranquiliza y pone en marcha todo el proceso. Durante estas semanas he aprendido a valorar (más de lo que ya lo hacía) el gran trabajo que están haciendo nuestros sanitarios. Nos han atendido y resuelto todas nuestras dudas. Hemos aprendido juntos durante estas semanas porque por encima de protocolos y procedimientos al final de las decisiones, siempre están las personas y su seguridad.

 

¿Qué destacarías de la actitud del alumnado?

Y ahí va otro agradecimiento: desde infantil hasta 4º de la ESO, ¡un comportamiento excelente! Creo que la vuelta a las clases presenciales era necesario. Retomar cierta normalidad y ese contacto en la distancia del metro y medio está resultando muy positivo. Este confinamiento ha dejado una huella que nos está pasando factura y retomar el contacto de los compañeros/as está siendo sanador.

 

¿Y de tu equipo docente?

Me siento afortunado de estar rodeado de grandes profesionales que, por encima de miedos (totalmente justificados), han puesto su vocación y labor de docente en primer lugar. Creo que todos hemos entendido que la única forma de realmente minimizar los riesgos a los que estamos expuestos es el trabajo en equipo y el compromiso con la comunidad educativa. Creo que, a raíz de todos los datos de los que disponemos, no sólo ha pasado en  Safa sino que se ha replicado en cada colegio, instituto… de la comunidad andaluza.

 

¿Está habiendo más o menos relación con las familias con respecto a otros cursos?

Uno de los pilares del colegio ha sido siempre la relación fluida y continua con las familias a través de las asambleas y tutorías. En este sentido hemos tenido que realizar un mayor número de asambleas grupales para trabajar el inicio de curso, los diferentes protocolos de actuación, la organización de las entradas, de las salidas… Una grata sorpresa ha sido la mayoritaria respuesta a las asambleas on line (llegando al 90% de participación en algunos grupos del colegio). En la actualidad priorizamos las tutorías on line, sin descartar las presenciales. Admirable resulta la adaptación y respuesta de las familias ante los diferentes protocolos.

 

Semanas anteriores, vivimos con una altísima tasa de contagios. ¿Cómo se vive desde la dirección?

Imagino que todos la vivimos igual, con profunda preocupación. Afortunadamente las tasas de contagios a día de hoy en el colegio están siendo bajas y eso nos anima a trabajar en la línea actual y a no bajar la guardia ante el gran desafío que supone esta pandemia.

 

Estos días el Gobierno llevará al Congreso de los Diputados la nueva Ley Orgánica para la reforma de la Ley Orgánica de Educación (LOMLOE). ¿Qué opinión te merece en su conjunto y concretamente como centro concertado?

A nivel institucional la Fundación Safa se está posicionando en contra de esta reforma educativa por las posibles consecuencias para la educación concertada que se pueden derivar de la misma. Desgraciadamente se sigue considerando a la escuela concertada como subsidiaria de la pública y no como complementaria.

Afortunadamente nuestros/as hijos/as en Osuna se benefician de la gran sintonía que existe entre los centros educativos de la localidad independientemente de si están catalogados como públicos o concertados. Y desde los diferentes poderes públicos se trata en igualdad de condiciones, en la medida de sus posibilidades, a centros públicos y concertados.

A nivel personal considero que quizás no sea el momento más adecuado para plantear una nueva reforma educativa y mucho menos sin un amplio consenso. Debería sacarse la educación de la batalla política y abrir vías para que todos los integrantes de la comunidad educativa (desde padres, alumnos y profesores a equipos directivos, inspectores, concejales y delegados de educación) puedan aportar diversidad y pluralidad…

 

Tras 16 años en Osuna, ¿qué opinas de la localidad y de su gente?

Cada uno cuenta la película como le va, y yo estoy encantado con la película que me está tocando rodar en Osuna. Me recuerda a Huércal-Overa, mi localidad natal. En Osuna me siento en casa y no me imagino, a día de hoy, en otro lugar. Miro hacia atrás y no me imagino sin la huella que están y han ido dejando en mí y en mi familia muchas personas de Osuna.

 

¿Qué lema de la institución te gusta repetir a tus alumnos y a tu equipo docente?

Afortunadamente la pedagogía ignaciana es muy rica en este tipo de mensajes. Por señalar alguno, señalaré aquel que está en la info WhatsApp del móvil de dirección: “Que las personas formadas en Safa sean libres, responsables, críticas y solidarias, capaces de servir y trabajar para y con los demás”.

 

¿Has llorado desde marzo hasta hoy por motivo laboral?

Si he ser sincero, lágrimas no. No porque no hayan existido motivos para ello sino porque no ha existido tiempo para sentarme a llorar (y sigue sin existir). Desde marzo el volumen de trabajo ha sido tan intenso que a duras penas hemos tenido tiempo de parar. Primero, el paso a la formación no presencial y la evaluación de junio y septiembre en caso de secundaria. Luego los protocolos COVID, el inicio de curso que fue durísimo. Y finalmente el día a día que, por mucha planificación que se haga, se rompe en un instante si tienes que atender un caso sospechoso. Menos mal que, gracias a Dios, estoy rodeado de un equipo humano increíble que en todo momento se apoya mutuamente.

Álvaro Reina

 

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