CEIP Rodríguez Marín: medio siglo de educación e inclusión en Osuna

El franquismo estaba próximo a su fin. En la década de los sesenta la demanda de escolarización que había en Osuna hacía que los centros habilitados se quedasen pequeños.

En terrenos de El Ejido, el 11 de marzo de 1.969 el gobernador civil Utrera Molina inauguró en Osuna el Colegio Nacional “Rodríguez Marín” acompañado del vicepresidente de la Diputación, Castro Orellana; el director general de Bellas Artes, Florentino Pérez Embid; el presidente del Consejo General de Trabajadores, José Castillo; el inspector jefe de Enseñanza Primaria, Luis Montero; la inspectora de zona, María Galiana; la primera directora del Colegio, doña Eulalia Bautista; el arcipreste, José Cabrera y el alcalde, Manuel Mazuelos Vela junto al resto de la Corporación Municipal.

Según una crónica de Rivera Ávalos en el diario ABC del día 12 de marzo de 1.969, el alcalde mostraba “la alegría del pueblo por poder contar con estas soberbias clases que vienen a resolver de una vez el problema de la enseñanza local”.

Este soberbio edificio, construido por Francisco Martínez Capel, tiene capacidad para 1.260 alumnos y en palabras de Fidel González, su actual director, “se ha convertido en un centro de referencia emblemático de Osuna, donde se destacan los valores de la cultura y la democracia en los que se sustentan los pilares fundamentales de la educación”.

50 años dan para mucho o 50 años pasan volando, según se mire. “He tenido la suerte de vivirlos, quizás por eso pueda valorarlos”. Parafraseando esta canción, actuales docentes del centro pueden presumir de haber estado presentes como alumnos en aquella inauguración, inconscientes de que acabarían íntimamente ligados con este lugar de convivencia: Reme Sarria, Víctor Fernández, Marta Rojas, José Manuel Cuevas, etc…

Otros tuvieron la inmensa fortuna de que en su Informe de Vida Laboral solo apareciese una línea: “Maestros de escuela en el Colegio Rodríguez Marín de Osuna”. Aquí podríamos hablar de Ceci, Joaquín y José Villalba, Manolo Fernández, Diego Angulo

Por detalles como estos el 50 aniversario no podía pasar de puntillas. Frente al monumento del 25 aniversario, se descubrió una placa por este medio siglo glorioso, en el que el lema está siendo “50 años construyendo futuro: la atención a la diversidad, la educación en valores y la convivencia escolar, motores que guían al CEIP Rodríguez Marín”.

Pero no solo de maestros se nutre un colegio. Todos los que han traspasado sus puertas tienen en sus memorias los nombres de Anita, Maruja, Pepa, María, Ana, Carmela, Jesús, Felipe… relacionados con el comedor y, como la magdalena de Proust, se ven reflejados rápidamente en su infancia, con las rodillas encalladas y con la felicidad por bandera, a pesar de haber podido recibir algún tirón de patillas . O el huerto de Florencio, o los conserjes (Antonio Moreno), o el personal de limpieza (como Mari y Dolores).

Todos ellos guiados por los 10 directores que ha tenido el colegio en estas cinco décadas: Eulalia Bautista, Joaquín Villalba, Manuel Valderrama, Pedro Talavera, Antonio Rojas, Hortensia Fernández, Diego Angulo, Antonio José de la Cruz, Emilio Heredia y Fidel González.

Fidel, ¿tú cómo me resumirías la historia del Colegio Rodríguez Marín?

-(Casi sin dejarme terminar la pregunta) El Colegio de la inclusión.

Si este artículo comenzó con una mirada atrás, el actual director pretende “mirar adelante, pensando en seguir salvaguardando la ilusión que ha mantenido viva nuestra profesión, convencidos de que una educación inclusiva, en libertad y armonía con nuestro entorno, es sinónimo de igualdad, de oportunidades y de una simbiosis entre personas y el medio ambiente que van a permitir contribuir al progreso de nuestra sociedad”.

¡Felicidades y a por un futuro venturoso!

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