Armando Mateos, cantaor estepeño: “Fuera de nuestras fronteras valoran más nuestro arte que en la propia Andalucía”

“Recomiendo que todo lo que se haga en esta vida sea de corazón, respeto y honestidad”

Parejo y Cañero Intermedio fijo

Honestidad, sacrificio, arte y sangre flamenca, son algunos de los muchos adjetivos con los que podríamos describir al “pedazo” de artista que tenemos hoy en El Pespunte.

Se trata de Armando Mateos, cantaor flamenco y natural de Estepa aunque con un vínculo que lo une a tierras valencianas, que se ha abierto totalmente a nuestras preguntas y se ha mostrado tal y como es en su día a día.

Tras mucho esfuerzo y un incansable trabajo, se puede decir que ha día de hoy  este artista vive la vida que siempre ha soñado y que nunca se esperaba alcanzar. Todo un ejemplo de superación y aspiraciones que gracias a su forma de ser, han hecho que hoy día sea quien es.

Es todo un placer presentar a todos los lectores de El Pespunte y permítanme hacerlo con este título, a don Armando Mateos Fernández.

P: En primer lugar, Armando, ¿desde cuándo empieza tu afición por este arte y a dedicarle tu vida al mundo del cante flamenco?

R: Bueno, la afición es algo que siempre se lleva por dentro, es algo que no te das cuenta pero quizás por educación de los padres te lo encuentras desde el vientre materno. Vas creciendo y descubriendo en tu camino aficiones nuevas y gustos diferentes a los de la infancia, pero en mi caso fue algo que me marcó muchísimo y es parte de mi día a día. En la actualidad es verdad que me dedico a ello pero jamás pensé que este podría ser mi futuro. Creo que mi forma de ser, de estar y de sentir me ha llevado al lugar en el que hoy me encuentro.

 

¿A qué te dedicas profesionalmente?

Pues, como he comentado anteriormente, mi oficio es artista flamenco, para ser más concreto, hay varias ramificaciones en este ámbito y voy a explicar las mías concretamente.

Digamos que soy un cantaor polivalente, no solo me dedico a dar espectáculos como cantaor sino que lo comparto con otro tipo de oficios para poder subsistir en este mundo tan complicado. He de reivindicar que así ha sido toda mi vida hasta hace 5 años, cuando empecé a dedicarme por y para este arte. Mi preparación y mis conocimientos me han llevado a ser una pieza importante en una de las mejores escuelas del mundo situada en Sevilla, la escuela se llama ‘Fundación Cristina Heeren’. Por esta parte trabajamos la enseñanza a nuevas promesas de este arte a las cuales preparamos con un buen equipo de profesionales en un curso académico similar a la de cualquier formación profesional.

Dije polivalente porque obviamente me dedico a los espectáculos, recitales, festivales y conciertos tanto solista como cantaor para baile. En el flamenco se diría “cantaó palante” o “cantaó patrás”, este detalle lo explico porque es el dialecto en su más pura esencia que usamos los flamencos.

 

¿Quiénes han sido tus principales referentes desde que empezaste? ¿Te fijas en ellos para volcarlo en tu persona, o intentas crear tu sello propio?

Mi primer referente y más importante para mí fue José Monje Cruz “Camarón de la Isla”. Con tan solo 3 años lloraba su muerte y sin explicación ninguna me marcó para toda la vida. Es verdad que en mis comienzos me limitaba a cantar lo que me gustaba, pero con el paso de los años descubres la historia del flamenco, a grandes artistas y aficionados que de alguna manera han dejado huella en este arte y eso es lo que me ha llevado a ser un cantaor personal y hacer las cosas como las siento sin parecerme a nadie. Puede que tenga alguna similitud a algunos artistas pero eso es fruto de estudiar de las mismas fuentes que muchos compañeros míos.

 

¿Cómo ha sido tu trayectoria desde tus inicios hasta quien eres hoy día?

Mi trayectoria ha sido muy complicada. Empecé en el año 2000 con tan solo 11 años y hasta los 31 que tengo en este 2020 han pasado muchísimas cosas. Sin olvidarme que no dispuse de ninguna ayuda tan solo que la de mis padres, o enchufe como la expresión de “el que tiene padrino se bautiza” he pasado por momentos muy difíciles. Primeramente la inexperiencia de mis padres, de qué hacer con un niño prodigio, el cambio de la voz, la crisis del 2007, la envidia, las malas gestiones de grandes instituciones y mi propia inmadurez juvenil me hicieron replantearme el abandonar más de una vez, pero mirando hacia atrás todo no ha sido tan negro. Esto me ha hecho crecer y madurar y saber decidir en momentos claves para estar en el sitio que estoy. ¡No hay mal que por bien no venga!

 

A la hora de subirte a las tablas, ¿a qué das más importancia: expresión, melodía, compás…?

Cuando me subo a un escenario, por pequeño o grande que sea, siempre le doy las mismas prioridades e importancia. No creo en la perfección, solo creo en el estudio y la práctica de eso que hablábamos, afinación, compas, puesta en escena, saber estar. Todo lo que se haga en esta vida con una buena preparación y responsabilidad sale adelante. Eso sí, recomiendo que todo lo que se haga en esta vida sea de corazón, respeto y honestidad.

 

De todas tus actuaciones, si tuvieses que elegir una de ellas, ¿con cuál te quedas? ¿Cuál consideras que ha sido el tablado/certamen/lugar más importante en el que has actuado?

Yo creo que para una persona como yo, que he trabajado mucho en campañas de mantecados, aceituna u hostelería entre otros trabajos, todos los lugares en los que he estado son muy importantes. Tenemos que tener en cuenta que cada uno de esos rincones me ha hecho crecer y eso ha sido maravilloso.

Si tengo que decantarme por alguno, te los cito en un momento pero más que decantarme es porque han tenido un plus extra motivador de hacer algo como viajar a El Caribe, Holanda o Francia. Saber que fuera de nuestras fronteras valoran más nuestro arte que en la propia Andalucía.

Después he hecho muchos actos benéficos para personas mayores y niños discapacitados, en dónde el sueldo que me llevo es la sonrisa y el corazón de esas personas, momentos que no tienen precio.

 

¿Crees que los aficionados se fijan más en la voz que lo que el cantaor hace con ella?

En el tema de los aficionados prefiero no entrar, siempre pienso que para gustos no hay nada escrito, el pueblo es soberano y gracias a Dios hay gustos diferentes en los que todos los flamencos cabemos. El aficionado sabe lo que le gusta y en su mayoría no sabe por qué. Creo que esa es la magia que tiene esto.

¿Qué palo es tu preferencia, o más bien, dónde te sientes más cómodo?

Me puedes llamar friki si quieres, pero no me decanto por ningún palo. Creo que es debido a la facilidad que tengo de cantar cualquier estilo en cualquier tonalidad y saberle dar el carácter que creo oportuno. Me gusta todo. Como anécdota te puedo decir que esta pregunta es muy típica en mi profesión y siempre contestaba el cante por Soleá. Creo que mi corto conocimiento en esos momentos y poca variedad de cantes y estilos adquiridos me hacía decantarme por el que mejor me salía o eso pensaba yo. (Contestaba entre risas).

 

Por último y de cara al futuro, ¿tienes algún proyecto en mente o algún sueño por alcanzar? A día de hoy, ¿cómo ves el transcurrir de tu carrera?

Sí, claro, tengo varios proyectos, quiero sacar mi primer disco el cual no he sacado aún por respeto a este arte y sacar un buen trabajo en el que refleje mi forma de ser y de ver el flamenco. El sueño que tengo es poder vivir de lo que me gusta toda la vida, y en cuanto a mi futuro siempre pienso que hay que ir despacio y buena letra. Nos ha surgido esta maldita pandemia COVID-19 la cual puede cambiar el rumbo de cualquier persona y es algo inevitable.

Para terminar, Rubén Delgado, muchas gracias por contar conmigo para esta entrevista y desearte toda la suerte del mundo en tu profesión. Espero que esta sea la primera de muchas. Un abrazo para ti y para El Pespunte.

Rubén Delgado

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