Álvaro Reina, presidente del Consejo de Osuna: “Si las autoridades y el momento lo permiten habrá pregón de Semana Santa”

Su continuidad en el Consejo, los estudios de una nueva carrera oficial, las labores que les quedan por hacer a las Hermandades, el acto cuaresmal... el máximo mandatario de la Junta Superior pone sobre la mesa varios temas muy importantes

La Casona de Calderón

Tras la inminente llegada de una nueva Cuaresma y Semana Santa, previsiblemente mejor que la de 2020, aunque viendo los datos actuales de coronavirus con miedo, El Cuartelillo de El Pespunte ha querido entrevistar a Álvaro Reina, presidente del Consejo Local de HHCC de Osuna, quien con tan buen hacer – como siempre – nos ha tratado y ha respondido sin corte alguno a nuestras preguntas, yendo al grano y con temas muy importantes sobre la mesa.

Patrocina esta entrevista

  • Hoy día, alguien podría decir que como no hay pasos el Consejo no está haciendo nada. ¿Qué función está desempeñando el Consejo en esta época de pandemia?

Actualmente nos encontramos inmersos en la organización del Acto Cuaresmal que se celebrará, si se permite, el sábado 6 de febrero. Será en un lugar diferente para ceñirnos a un aforo limitado y que cumpla con las medidas higiénico-sanitarias pertinentes. Asimismo ya estamos corrigiendo la maquetación de la Revista de Semana Santa y Glorias que se va a presentar en dicho acto. Los dos carteles ya se están enmarcando.

También nos encontramos enriqueciendo el patrimonio de la institución. Se está realizando un nuevo libro de venia de cordobán que va a sustituir al anterior y hemos adquirido una cruz para el palquillo realizada en su totalidad por el artista José Miguel Morales. En un taller de costura se encuentran las telas que conforman el palquillo, donde se están cosiendo algunos desperfectos.

Respecto a la formación, estamos cerrando una propuesta diferente. Vamos a dividirla y a hacerla específica para los diferentes cargos de la junta de gobierno y para otros que no lo son, como es el caso de capataces, jefes de costaleros y vestidores o camareras.

Estamos pendientes también de recibir los estatutos de la institución aprobados por la delegación de Asuntos Jurídicos del Arzobispado, tras unas leves modificaciones que hubo que realizar el pasado mes de septiembre.

  • ¿Cómo ven Álvaro y el Consejo el futuro a corto-medio plazo? (Próximos 3-4 meses)

De manera siempre ilusionante. Se nos está exigiendo a las hermandades un plus de creatividad, pero sin perder el norte, así como un diálogo más continuo con los directores espirituales.

La formación que vamos a realizar este año va encaminada a responder esta pregunta. Del “hay que ver en qué años me ha tocado ser hermanos mayor o diputado de Cultos” hay que pasar al “qué afortunado soy al poder servir a mi hermandad desde el cargo de teniente de hermano mayor o jefe de costalero”.

Nos encontramos en el momento oportuno de plantear unos cultos más ricos que nunca, de acercar a más gente hasta nuestras hermandades, de abordar, trabajar, formar…

Nuestras secretarías y tesorerías están viviendo un cambio en su gestión y es un momento extraordinario para reorganizar su gestión y de pedir ayuda en caso de que sea necesario. Las diputaciones de Caridad han de formar equipos puesto que están realizando una encomiable labor (muchas veces en silencio). Los diputados de Juventud han de fortalecer su compromiso y no dejar pasar el tiempo en balde. Es un momento cumbre para replantear el papel de los capataces y los costaleros en la vida diaria de la hermandad. Los responsables de Cultos tienen la oportunidad de formar a los hermanos en la rica liturgia de la Iglesia. Es el momento de estrechar todavía más si cabe la relación con el director espiritual y la parroquia.

Si la Junta de Gobierno permanece activa, los cultos cuaresmales y la Semana Santa se vivirán de manera muy intensa.

  • ¿Y a largo plazo? (1 año)

Con esperanza. Las hermandades de Glorias y la archicofradía Sacramental también demostraron su buen hacer y su saber adaptarse a las circunstancias. La unidad existente entre todas las hermandades de Osuna se puede palpar en que todas van remando en la misma dirección.

Actualmente todo es tan cambiante que no sabemos en qué situación nos encontraremos en un año, por lo que no puedo lanzar a hacer valoraciones que pueden carecer de fundamento. Los meses vividos me han enseñado por qué nuestras hermandades, a pesar de sus altibajos, van perdurando siglo tras siglo.

Patrocina esta entrevista
  • ¿Habrá pregones de Semana Santa aun sin haber procesiones en la calle en 2021?

Si las autoridades (civiles y religiosas) y el momento lo permiten, se celebrarán cumpliendo a rajatabla con las medidas que estén en vigor en el momento en el que tengan lugar. Todo está, por supuesto, consensuado con los dos pregoneros. El Consejo ha estado en permanente contacto con ellos y me gustaría darle públicamente las gracias a los dos por su actitud el pasado año (cuando hubo que aplazarlos) y también por su predisposición para pregonar en un año también complejo aun sabiendo que las iglesias en las que se van a celebrar no van a poder estar llenas.

No es fácil su situación, pero lo que nos trasladan son unas ganas inmensas por pregonar una Semana Santa de la que están plenamente enamorados. El Consejo se siente dichoso, esperemos que el pueblo de Osuna también, de contar con Francisco Gutiérrez y con Ignacio Martín de la Hinojosa como pregoneros de la Semana Santa y de la Juventud Cofrade, respectivamente.

  • ¿Cómo vivieron el Consejo y Álvaro la suspensión de la Semana Santa de Sevilla de forma anticipada a las demás provincias?

Todo sucedió con mucha celeridad. Estábamos inmersos en el montaje de una exposición de artesanía local en el Museo de Osuna. Solo faltaban por pegar los paneles informativos junto a cada una de las obras. El contacto con Manuel Rodríguez, delegado de Festejos y Seguridad Ciudadana, era constante puesto que estábamos esos días viéndonos a menudo. Me comentó que el acto inaugural no iba a poder celebrarse para evitar confluencia de personas. Al poco rato, me habló del cierre de todos los museos y espacios expositivos.

Al día siguiente, don Marcelino Manzano, delegado diocesano de Hermandades y Cofradías, me telefoneó para hablarme de la suspensión de las estaciones de penitencia. Esa misma tarde mantuvimos una reunión con nuestro Consiliario, don Antonio Jesús, y con la alcaldesa, Rosario Andújar, y fue entonces cuando se hizo pública la suspensión de nuestras procesiones.

Fueron días de hablar con los dos pregoneros, con todos los artesanos que participan en la exposición, con los hermanos mayores uno por uno…. Fueron días ajetreados pero vividos con muchísima paz interior y, sobre todo, con una gran satisfacción porque las hermandades de Osuna demostraron una fidelidad y unidad que nos enorgulleció a todos los miembros que conformamos la Junta Superior.

  • ¿Están las Hermandades “paradas” para buscar alternativas a una Semana Santa diferente a la de 2020?

El Consejo se encarga de trasladar a las hermandades, en las asambleas, las orientaciones que va proponiendo el Arzobispado. En estos momentos, las hermandades estarán planteando alternativas a sus directores espirituales y viceversa. La delegación de Hermandades y Cofradías se encuentra elaborando una serie extensa de oraciones que se van a entregar a todas las hermandades, al igual que cada año envían las oraciones para los momentos previos y posteriores de las estaciones de penitencia, para enriquecer ese día. Y me consta que hay hermandades gestando alternativas. Lo que no se puede olvidar en ningún momento es el verdadero fin de nuestras hermandades.

Patrocina esta entrevista
  • Aprovechando estos meses donde la mente da muchas vueltas, ¿es la ocasión perfecta para replantearse una nueva o remodelada carrera oficial?

No es algo que olvidemos. De hecho, como comenté antes, a pesar de no haber estaciones de penitencia estamos arreglando algunos desperfectos del palquillo y enriqueciéndolo. Hay un grupo de cofrades estudiando desde hace más de un año una posible readaptación de la Carrera Oficial.

  • Es el momento justo para que las Hermandades…

Hay tanto trabajo por delante… Aumentar y actualizar las listas de hermanos, integrar al mayor número de ellos, actualizar las Reglas, inscribir a las Hermandades en el Registro de Entidades Religiosas, acogerse a la Ley de Mecenazgo y beneficiarse de los incentivos fiscales que aquella contiene tanto para la propia Hermanad como para los hermanos que la componen, crear los procedimientos adecuados en materia de protección de datos y que se adapten a la normativa vigente, así como cuantos trámites sean necesarios para una eficaz gestión integral de todos su recursos en materia económica y administrativa para su adaptación a las nuevas exigencias legales, integración real en la parroquia, plantear nuevas vías en la Caridad, formar a todos sus hermanos, enriquecer los cultos, cuidar la liturgia, ser partícipes de lo que la sociedad demande, fomento de los sacramentos entre los hermanos, hacer inventarios, fusionar a los costaleros y hacerlos partícipes del día a día, dar buen y continuado uso a las redes sociales, aportar ilusión a la juventud, restaurar enseres antiguos, aprender y divulgar la historia de la hermandad, renovar y enriquecer la fe de los hermanos…

  • En 2021 finaliza vuestra legislatura en el Consejo, a día de hoy ¿Álvaro se volverá a presentar como candidato a Presidente de la institución?

Si llegan los estatutos, nuestra legislatura finalizaría en agosto de 2021. Tras siete años (cuatro de vicepresidente y tres de presidente) trabajando en esta institución, creo que es el momento idóneo para que otra persona la encabece. Es necesaria otra concepción, otros puntos de vista que vengan a enriquecer lo ya hecho. Los cambios son necesarios para no caer en la rutina.

Patrocina esta entrevista
  • Obviamente no era vuestra despedida soñada, pero ¿cómo podría finalizar de forma culmen esta actual Junta Superior su mandato?

Nuestra última presencia será en los cultos de la Virgen del Carmen. Nos gustaría que fuese en un clima de tranquilidad y con mucha ilusión por parte de los integrantes de la nueva Junta Superior. Terminamos con la alegría de haber trabajado en equipo. Yo no habría sido presidente sin el encomiable trabajo del vicepresidente Jesús Galván; ni sin el apoyo constante del secretario, Carlos Fernández, pulcro en su trabajo y al frente de la Revista, junto a Antonio Morón, otro puntal de la Junta Superior aun sin aparecer en los cargos; ni sin la laboriosidad de la tesorera, Mª Carmen Dueñas, todo un sinónimo de constancia, disponibilidad y efectividad; ni sin Laura Pérez, la más analítica del grupo y que ha aportado todo el orden necesario; ni sin la labor siempre exitosa para con los jóvenes de Loreto Herrera.

Además, las figuras de Laura y Loreto adquirieron un papel fundamental a medida que la pandemia nos iba comiendo terreno al vivir de primera mano en sus puestos de trabajo como sanitarias la situación real.

A estos puestos hay que sumar el trabajo de comunicación y diseño de Luis Enrique Ruiz y Francisco Martín, el equipo de protocolo (Manuel Sola, Evaristo Bellido, Bea Navarro, Carlos Bellido…), los colaboradores de la Revista de Semana Santa y Glorias, las jóvenes que nunca han fallado (Pilar Montes, Clara Martín de la Hinojosa, Luisa Rodríguez…), junta asesora, asesores artísticos, asesores formativos y nuestros consiliarios, monseñor Mariano Pizarro y don Antonio Jesús Rodríguez, vicario.

  • Como tú bien dices, hablar de procesiones con una cifra seria y espeluznante de muertos diarios es frívolo, pero… ¿confías en la Semana Santa 2022?

Eso lo dije el pasado Domingo de Resurrección cuando la cifra de muertos diarios en España era superior a 500 y me preguntaste sobre una posible procesión extraordinaria en septiembre de 2020. Es verdad que a título personal lo consideraba muy frívolo.

Yo confío en la Semana Santa de 2022, ¡claro que confío! Y también en la que vamos a vivir antes, la de este año. Invito a vivir el presente como una estación de penitencia, cogiendo cada uno su propia cruz (o varias cruces) y siguiendo a quien verdaderamente tenemos que seguir. A vivir y disfrutar estos primeros meses del año, una Cuaresma que esperemos que no sea como la del año pasado (aunque nunca se sabe), una Semana Santa en las que nuestras hermandades van a salir reforzadas con total seguridad, unas glorias que nos sepan aportar la alegría necesaria que necesita nuestra sociedad. Y la Semana Santa de 2022… Dios dirá.

Carlos Bellido García

Patrocina esta entrevista

Comentarios

AUTOR