A vueltas con la Carrera

Parejo y Cañero Intermedio fijo

Parafraseando a M. Machado

 

Mi Carre ya no es mi Carre

que es una calle cualquiera

camino de cualquier parte.

Los bordillos le quitaron,

blancos, blancos como eran

y desnuda la dejaron.

Era calle de primera

y seguirá siendo calle,

mas no será mi Carrera.

 

He sobrepuesto bandas blancas en la imagen publicada en El Pespunte simulando bordillos. Naturalmente en la obra estarían a ras de calzada y serían de la piedra auténtica. Pero yo no me engaño. La realidad, conjeturo, es que la decisión esta tomada y que tendría que producirse un hecho fantástico, prodigioso y mágico para cambiarla. Y de paso que quitara esos  bolardos que solo van a servir para afear la calle (Las ciudades con experiencia en este tema no suelen usarlos).

Y ya puestos a fantasear, recojo la idea de Jaime Puerta Soto, profesionalmente encargado de obra de reurbanización de calles, de conservar los adoquines de granito.  Aunque, digo yo, puliéndolos un poco para propiciar un más cómodo andar al personal, especialmente a la gente mayor.

Mis esfuerzos de esta y anteriores intervenciones van a ser baldíos, pero, al menos, no se me podrá condenar por haber sido cómplice, con mi silencio, de desafección a una de las tradiciones de nuestro pueblo.

La noticia del comienzo de las obras de peatonización de la Carrera me llegó a través de este medio. Me alegró mucho saber que por fin se acometía esa obra, pues reportará sin duda importantes beneficios al pueblo. No obstante, me decepcionó comprobar, en la imagen, que habían suprimido el bordillaje blanco. Una lástima, pienso yo, porque el bordillo blanco es característico de Osuna y uno de sus elementos identificadores. Su supresión supondría romper la línea seguida en los últimos decenios de conservar el patrimonio, respetar la tradición, valorar lo propio y no alterar la armonía urbana, una armonía que la Carrera guarda con las calles confluentes, y aún con las que «miran pa otro lao».

Osuna puede presumir de su legado histórico, monumental, artístico y, en mi indocta opinión, de una configuración urbanística racional. ¡Y de su singular bordillaje!. La Carrera, sin sus bordillos blancos seguirá siendo  una calle, pero no será la Carrera,  la Carrera  ligada coherentemente al resto de sus congéneres y cuya imagen han contemplado  generaciones tras generaciones de ursaonenses.

 

Antonio Palop.

El Pespunte no se hace responsable de las opiniones vertidas por los colaboradores o lectores en este medio para el que una de sus funciones es garantizar la libertad de expresión de todos los ursaonenses, algo que redunda positivamente en la mejora y desarrollo de nuestro pueblo.

Comentarios

AUTOR

Quizás también te interese…