¿Cambio Climático? Parte I

La Casona de Calderón

La definición más simple de cambio climático se agrupa en unas pocas palabras: “variación global del clima de la Tierra” pero esta frase esconde una realidad mucho más compleja que nos afecta a todos y que influirá en la vida de las próximas generaciones.

La era industrial que vivimos desde hace siglo y medio ha propiciado la emisión a la atmósfera de unas tasas de dióxido de carbono, metano y óxido nitroso mayores de las que el planeta puede digerir. Estos gases provocan el llamado “efecto invernadero” ya que crean una pantalla en la atmósfera en la que se reflejan las radiaciones solares que devuelve la Tierra. Esa radiación contribuye a elevar nuestra temperatura unos 15º de media y hace posible la vida tal y como la conocemos.

Pero si a esos gases producidos de manera natural por los bosques y los volcanes añadimos los que emiten la quema de combustibles fósiles o algunas técnicas de agricultura y ganadería, se produce una alteración de ese equilibrio y la Tierra recibe más calor que el que debería. Eso se conoce como calentamiento global y es un fenómeno que se ha acelerado en los últimos 50 años.

En 1988 Naciones Unidas creó el llamado Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC) con un equipo de más de 3.000 científicos para evaluar el riesgo del cambio climático inducido por los seres humanos. El IPCC ha elaborado ya cuatro informes, el último de los cuales se presentó en París el pasado 2 de febrero, y en él se afirma que la mano del hombre es “con toda probabilidad” la causante de que en los próximos 100 años la temperatura del planeta suba más de 6 grados y que el nivel del mar ascienda al derretirse los hielos polares.

En el peor de los escenarios, este aumento de la temperatura del Planeta se traducirá en fenómenos meteorológicos extremos (más huracanes, tifones, tornados, lluvias torrenciales…) que se alternarán en otras zonas con olas de calor y sequías más prolongadas. Según Greenpeace, sólo la ola de calor que recorrió Europa en 2003, la mayor en los últimos 500 años, ocasionó pérdidas de más de 8.170 millones de euros en agricultura y costó la vida a alrededor de 20.000 personas.

Estamos hablando de millones de personas desplazadas, de desaparición de especies, de la reaparición de enfermedades ya erradicadas o del agravamiento de plagas ya existentes. España es el país europeo que se verá más afectado y Andalucía, como frontera sur de la UE, es una zona crítica.

Fuente: Sofía Jaureguiberría & Canal Sur Web Servicios Informativos

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